“Nos quedaremos hasta que se produzca la transición adecuada. Así que nos quedaremos, nos vamos a hacer cargo, en esencia, para que la transición sea posible", indicó el presidente de EEUU en rueda de prensa.
Trump describió un futuro para Venezuela en el que las "enormes compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes del mundo" se gastarán "miles de millones de dólares, arreglarán la infraestructura que está muy dañada, la infraestructura petrolera, y comenzarán a ganar dinero para el país".
Aseguró que Maduro y su mujer Cilia Flores serán trasladados a Nueva York desde el 'USS Iwo Jima' donde ambos se encuentran "para enfrentarse a la justicia estadounidense".
Aseguró que EEUU va a administrar el país hasta el momento que se pueda tener una transición segura, apropiada y legal. “Queremos paz, libertad y justicia para el gran pueblo venezolano, y eso incluye a muchos venezolanos que ahora viven en los Estados Unidos y desean regresar a su país, a su patria. No podemos correr el riesgo de que alguien esté en Venezuela sin mantener el mejor interés del pueblo venezolano. Estamos allí ahora y vamos a quedarnos hasta que pueda llevarse a cabo una transición apropiada. Vamos a permanecer allí y, especialmente, vamos a administrar el país hasta que sea posible realizar una transición adecuada.”
Esa transición será liderara por "un equipo" el que formarán parte el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Peter Hegseth, en colaboración con la oposición venezolana, aseguró Trump, sin más precisiones.
Trump explicó que la operación fue ejecutada por un equipo conjunto que aplicó “capacidades de inteligencia y años de experiencia en la caza de terroristas”. Señaló que la misión no habría sido posible sin el trabajo coordinado de varias agencias, entre ellas la CIA, la NSA y la NGA. “Esperamos, nos preparamos y actuamos con paciencia y profesionalismo”, afirmó.
Relató que quienes volaron hacia Caracas estaban dispuestos a arriesgar su vida por las tropas desplegadas en tierra y en los helicópteros. Durante meses, equipos de inteligencia trabajaron para identificar los movimientos, rutinas y entorno de Nicolás Maduro: dónde vivía, cómo se desplazaba, qué comía, cómo vestía e incluso cuáles eran sus mascotas. A principios de diciembre, las fuerzas ya estaban listas, a la espera de la confluencia de varios factores operativos.






