El intendente Martín Perez aseguró que la deuda provincial por coparticipación ya alcanzó los $18.000 millones, detallando en ese sentido que en las últimas tres semanas la deuda sumó $2 mil millones. “Por más que algunos se enojen, se ofendan o digan cualquier cosa, a mí no me interesa lo que puedan llegar a decir de mí por reclamar los recursos que le corresponden a nuestra ciudad”, señaló.
Perez garantizó, sin embargo, que los trabajadores municipales percibirán en tiempo y forma sus salarios, aunque dijo que por la incertidumbre sobre las transferencias provinciales no se pueden analizar nuevos aumentos salariales.
“¿Cómo vamos a hacer para proyectar un aumento salarial con las organizaciones si no sabemos si hoy o mañana nos mandan un peso, dos, diez o cien?”, planteó.
El intendente explicó que esta situación ya fue conversada con las organizaciones gremiales y que resulta complejo asumir compromisos financieros sin conocer cuándo ingresarán los recursos correspondientes.
También diferenció la caída general de los ingresos provinciales del incumplimiento que, según denunció, se produce en la distribución de los fondos municipales.
“Sabemos que la provincia ha recibido menos recursos, eso no se discute, pero decimos que de esos recursos que se recibieron, han distribuido menos de los que corresponden a Río Grande”, afirmó.
Preocupación por los servicios esenciales
Perez enumeró las responsabilidades que debe afrontar diariamente el Municipio y advirtió que las demoras en las transferencias afectan la capacidad de planificación.
Entre los servicios mencionó el sistema municipal de salud, la potabilización de agua, el transporte público subsidiado, la limpieza urbana, las obras públicas y las políticas de cuidados.
“¿Cómo vamos a potabilizar el agua si no tenemos recursos? ¿Cómo vamos a sostener el transporte público, por ejemplo, con un boleto subsidiado como el que tenemos si no contamos con los recursos?”, cuestionó.
Para el jefe comunal, la situación requiere una solución administrativa inmediata, sin necesidad de profundizar el conflicto institucional.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo del Municipio no es escalar la controversia, sino lograr que se regularice la distribución de los fondos.



