La misión está encabezada por el excombatiente Nilo Navas e integrada por un equipo de científicos que trabajará en estudios específicos a lo largo de la travesía. En el archipiélago recorrerán enclaves vinculados a la gesta de 1982.
USHUAIA.- El velero «Galileo», del bahiense Nilo Navas, afectado a la Fundación Malvinas Argentinas y el velero Pampa Mía, zarparon este domingo desde el puerto de Ushuaia con destino a las islas Malvinas.
La misión está integrada por un equipo de científicos que trabajará en estudios específicos a lo largo de la travesía. El equipo viene de replicar el histórico recorrido de la goleta Espora, comandada por Luis Piedrabuena, que naufragó el 10 de marzo de 1873 en la Bahía Franklin, en el extremo sur de la isla.
En enero último ambos veleros realizaron una navegación a la Isla de los Estados, recorriendo el Faro de San Juan de Salvamento, Isla Observatorio, Puerto Cook, Bahía Vancouver, Puerto Parry y Bahía Franklin.

Durante el viaje, arqueólogos especialistas en naufragios que formaron parte de la tripulación, realizaron su tarea específica en cada uno de los lugares en los cuales se efectuaron los desembarcos.
Esta semana, ya con una tripulación diferente y nuevamente acompañados por el Pampa Mía, el Galileo emprendió una segunda etapa en la que navegará desde Ushuaia hacia las Islas Malvinas, donde permanecerá durante una semana para recorrer enclaves vinculados a la gesta de 1982.
El Galileo viaja comandado por el capitán Jorge Patoco y su tripulación está compuesta por Nilo Navas, Verónica Varas, Gabriela Macagni, Agustín Esposito y Andrés Hernández.
En tanto el Pampa Mía, al mando del capitán Andrés Antonini, está tripulado por Adolfo Carlino, Andrea Gatica, Genaro Mario y Alejandra Raies.
Finalizadas las actividades en el archipiélago el velero pondrá proa hacia Bahía Blanca, continuará luego hacia Mar del Plata y finalmente arribará al Puerto de Buenos Aires, donde permanecerá durante todo 2026 para tareas de mantenimiento general.
Los motivos que impulsan a Navas a emprender este viaje no son sólo históricos o científicos, son profundamente personales. Para él, volver a Malvinas desde el mar encierra una carga emocional y simbólica enorme. “Esto será algo muy fuerte, muy lindo, muy saliente, muy importante para mí”, asegura, consciente de que llegar a las islas desde su propio barco, donde durmió y navegó tantas millas, será muy distinto a cualquier otro regreso.
Tras décadas dedicadas a estudiar, enseñar y hablar de Malvinas, para Navas esta expedición representa la culminación de un proyecto vital. Él fue combatiente en el hundido General Belgrano, y aunque no pisó tierra en las islas durante la guerra, su experiencia en ese conflicto quedó grabada en carne, memoria y espíritu. Ahora, como navegante, profesor y excombatiente, regresa al Atlántico Sur bajo una bandera argentina que no está dispuesto a ocultar.
La idea no es solo navegar, sino entrar por Puerto Enriqueta, recorrer sitios de combate, visitar Darwin y el cementerio argentino e incluso intentar cruzar al estrecho de San Carlos, si las condiciones lo permiten.




