El entendimiento contempla un aumento del 3% con base enero a liquidarse en abril, un 3% con base febrero a abonarse en mayo, y un 4% con base marzo previsto para junio. Este último tramo quedará sujeto al ingreso efectivo de los recursos coparticipables adeudados por la Provincia y a la aprobación del proyecto de ley de goteo, condición que fue aceptada por todas las entidades sindicales.
Desde el Ejecutivo municipal remarcaron que el acuerdo “alcanza a todas las modalidades contractuales” y señalaron que, en caso de concretarse el ingreso de los fondos adeudados por coparticipación, una parte será destinada a profundizar la recomposición salarial de los trabajadores y trabajadoras municipales.
Asimismo, se informó que en el marco de la negociación se avanzó en la reformulación del proyecto de ordenanza de emergencia económica financiera, incorporando planteos realizados por las entidades gremiales.
La jefa de Gabinete, Yésica Garay, afirmó que “no somos ajenos a una realidad económica que impacta en todo el país”, y sostuvo que “el municipio tiene la responsabilidad de administrar con equilibrio, garantizando el pago de salarios y la continuidad de los servicios esenciales”.
En ese sentido, subrayó que “no se van a asumir compromisos que no se puedan cumplir” y remarcó que “esta propuesta representa el máximo esfuerzo posible en función de los recursos disponibles, en un contexto económico y financiero complejo”.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Sebastián Iriarte, destacó que “el acuerdo es resultado de un proceso de diálogo sostenido con las entidades gremiales”, y valoró la instancia paritaria como herramienta para construir consensos reales y representativos.
En esa línea, sostuvo que “la representación gremial se legitima en elecciones democráticas y no en expresiones aisladas de 20 o 30 punteros políticos que no pueden arrogarse la voz del conjunto de los trabajadores municipales”.
Asimismo, remarcó que “este acuerdo salarial se alcanzó incluso por encima de los incrementos definidos en otros ámbitos del sector público provincial, lo que demuestra el esfuerzo concreto del Municipio para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto muy adverso”.
Iriarte también apuntó que “quienes hoy ocupan bancas legislativas, y han tenido la responsabilidad de conducir municipios, deberían concentrarse en su rol institucional y, con más razón, defender los intereses municipales desde ese lugar”.
En ese sentido, advirtió que “la situación actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad urgente de avanzar en una ley de goteo que garantice previsibilidad en la remisión de los recursos coparticipables”, y agregó que “el Municipio viene haciendo un esfuerzo sostenido para acompañar el impacto de la situación económica nacional, pero necesita reglas claras para poder planificar”.
Finalmente, ratificó la voluntad del Ejecutivo de “seguir reclamando la autonomía municipal y trabajando para mejorar las condiciones salariales sin comprometer el funcionamiento de la ciudad”.



