Las conversaciones sobre Nahuel gallo, vía la AFA y la Federación Venezolana de Fútbol empezaron hace más de un año cuando Tapia viajó a ese país por el Sub20 en el verano del 2025.
Por entonces, las relaciones diplomáticas Argentina-Venezuela, estaban rotas y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich le pedía a la dirigencia deportiva que el combinado albiceleste no jugara dicho torneo.
La AFA con un comunicado titulado "El fútbol como puente", confirmó la liberación y agradeció tanto al Gobierno de Delcy Rodríguez como a la Federación Venezolana de Fútbol por la intervención.
"Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura. Asimismo, reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones", indicaron desde el ente del fútbol argentino.
Chiqui Tapia pidió permiso para viajar a Venezuela y le dejó claro al magistrado Amarante que esta era la razón humanitaria que lo llevaba. Sin embargo se lo prohibió y la presidenta venezolana Delcy Rodríguez dio marcha atrás.
Afortunadamente la negociación siguió y lograron. Nahuel Gallo viaja escoltado por Luciano Nakis, prosecretario de la Asociación del Fútbol Argentino, y Fernando Isla Casares, secretario de Protocolo de la entidad. Ambos directivos fueron los encargados de recibir al gendarme tras su liberación y de coordinar la logística de seguridad para su regreso, representando institucionalmente a una AFA que logró lo que la vía diplomática tradicional no pudo en más de un año.





