El Gobierno de Ecuador anunció la ruptura unilateral del diálogo con Colombia, en medio de una creciente escalada de tensiones comerciales entre ambos países, confirmó el ministro de Producción ecuatoriano, Luis Alberto Jaramillo.
QUITO (Xinhua/NA).- “No hay diálogo en este momento; se ha cortado el diálogo con Colombia”, afirmó el ministro a la televisora local Ecuavisa.
El funcionario indicó que la ruptura del diálogo se debe a que “lamentablemente” no hubo respuesta de Colombia al pedido de Ecuador de reforzar el control en la frontera común, donde operan grupos armados ilegales y el narcotráfico.
También justificó la decisión señalando que la molestia del Gobierno de Ecuador responde a la prohibición impuesta por Colombia al ingreso terrestre de 30 productos alimenticios ecuatorianos, entre ellos arroz, banano, papas, aguacates y mariscos.
La medida aduanera dejó inmovilizada la carga de los exportadores nacionales en la ciudad de Tulcán (norte), en la frontera con Colombia, y no contempló plazos que permitieran una reacción logística oportuna.
“Esto nos ha afectado de manera muy importante. Aquí debió haber comunicación, por lo menos, para tener un plazo para poder reaccionar y que los productos no sean detenidos en la frontera”, señaló el ministro, quien calificó la medida como “muy fuerte”.
Ante ello, señaló que Ecuador decidió este jueves elevar del 30 al 50 % la tasa de seguridad aplicada a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entrará en vigor a partir del próximo 1 de marzo.Recalcó que esta decisión responde a criterios de “seguridad nacional” para enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera común.
Según el ministro, “la pelota está en la cancha de Colombia”, al asegurar que lo único que falta es voluntad política de ese país para ofrecer respuestas y soluciones a las demandas ecuatorianas.
“La medida (de aranceles) fue tomada por seguridad. No puede haber comercio sostenido si no hay control en frontera y seguridad. Es lo que estamos esperando de parte de Colombia: una respuesta favorable para mayor control en la frontera”, apuntó.
Las tensiones comerciales iniciaron en enero pasado, cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, impuso una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia a partir del 1 de febrero.
En respuesta, Colombia suspendió la exportación de electricidad y aplicó un arancel del 30 % a 73 productos ecuatorianos, mientras Ecuador elevó en un 900 por ciento el costo de transporte del crudo colombiano por su Oleoducto de Crudos Pesados.
La disputa también derivó en la presentación de demandas mutuas ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) por parte de ambos países.





