La votación en las elecciones parlamentarias de Israel comenzó este a las 07:00 hora local (05:00 GMT), con el futuro político del primer ministro, Benjamin Netanyahu, en el foco.
JERUSALÉN (Xinhua/NA).-Netanyahu hizo su campaña basándose en su historial de seguridad y sus estrechos lazos con el presidente estadounidense, Donald Trump, mientras que sus opositores lo acusan de no asumir la responsabilidad del ataque del 7 de octubre y de profundizar las divisiones políticas del país, incluso promoviendo una reforma judicial altamente controvertida.
Las últimas encuestas de opinión muestran una cerrada carrera entre el bloque de derecha de Netanyahu y los partidos de oposición liderados por el ex jefe militar Gadi Eisenkot.
Se espera que ninguno de los dos bloques asegure los 61 escaños necesarios para obtener mayoría absoluta en la Knesset (Parlamento) de 120 miembros, lo que podría conducir a semanas de negociaciones de coalición tras las elecciones.
Un total de 7.331.981 israelíes tienen derecho a voto en los 12.018 colegios electorales de todo el país, según el Comité Electoral Central, que supervisa estas elecciones en las que compiten 36 listas.
Estas elecciones, las primeras de Israel desde el ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023, son vistas mayoritariamente como un referéndum sobre el Gobierno de Netanyahu, con los votantes divididos por su manejo de las guerras, fallas de seguridad y la futura dirección del país.
Netanyahu alentó a la ciudadanía a que “vayan a votar”
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, votó pasado el mediodía de este martes en Jerusalén y arengó a la ciudadanía a que acuda a cumplir con su derecho democrático de expresarse en las urnas, según indicó un comunicado oficial.
El referente del Likud acudió al colegio electoral acompañado por su esposa, Sara, según un comunicado difundido por su Oficina, en las primeras elecciones nacionales en el país después de los ataques terroristas de Hamás el 7 de octubre de 2023.
“¡Vayan a votar!”, reclamó Netanyahu a los israelíes en hebreo, según el texto, en unos comicios cruciales tras los ataques de Hamás y la ofensiva contra Gaza.
Cuando Netanyahu votó lo había hecho un 31,5% del electorado, algo que la estadística da como la participación electoral es la más alta desde 1977, según datos de la Comisión Electoral Central de Israel.
Netanyahu envió también a los votantes un videomensaje en el que acusaba a la izquierda y a los partidos árabes de intentar “robar las elecciones”, después de que la Policía detuviera en el Néguev (sur) a tres sospechosos de haber intentado comprar votos para el partido islamista Raam.
“Miren, están advertidos. Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Tienen que salir a votar”, insistió Netanyahu, animando a que “nadie se quede en casa”.
Netanyahu insistió con que “está en juego y en la balanza la preservación del Estado judío”, ya que, según él, “un gobierno de izquierdas, con partidos árabes acabará con el Estado de Israel”.

