En lo que va de 2026 se notificaron 73 casos en todo el país, el valor más bajo para este período desde 2016. La cifra representa 39 casos menos que el promedio registrado entre 2021 y 2025 y el descenso también se observa en menores de 5 años.
De acuerdo con los datos notificados en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), el síndrome urémico hemolítico (SUH) registra en 2026 el menor número de casos de los últimos diez años. Según la última actualización publicada en el Boletín Epidemiológico Nacional N° 807, este año se notificaron 73 casos en todo el país, el valor más bajo para este período desde 2016 y 39 casos menos que el promedio registrado entre 2021 y 2025. Este descenso se observa también en menores de 5 años, uno de los grupos más afectados por esta enfermedad.
La evolución registrada este año se suma a una tendencia descendente observada durante los últimos 10 años. En 2025 se notificaron 209 casos en todo el país, con una tasa de incidencia de 0,44 casos cada 100.000 habitantes, la más baja del período 2015-2025. Al comparar los casos de 2025 con el promedio anual de 2019-2024, se registraron 90 casos menos a nivel nacional y la mayor proporción de casos se concentró en menores de 10 años. El grupo de 2 a 4 años fue el que concentró el 43% de los casos, seguido por los niños de 1 año, con el 30%, y el grupo de 5 a 9 años, con el 18%. Sin embargo, la mayor tasa de incidencia acumulada se registró entre los niños de 1 año, con 8,6 casos cada 100.000 habitantes de esa edad.
El SUH está asociado principalmente a la infección por Escherichia coli, productora de toxina Shiga (STEC). La transmisión se produce a través de alimentos contaminados o insuficientemente cocidos y del consumo de agua no segura. El contagio también puede generarse entre personas, generalmente por falta de higiene de manos, por el cambio de pañales, o el contacto con reservorios animales. La enfermedad suele comenzar con diarrea (a menudo con sangre), fiebre y vómitos. A medida que avanza, se observa palidez marcada y cansancio debido a la baja de glóbulos rojos, la aparición de hematomas o manchas en la piel por el descenso de plaquetas y la disminución o ausencia de orina debido al compromiso de la función renal.
Al ser una enfermedad grave, especialmente en la población pediátrica, constituye una prioridad de salud pública. Por tal motivo, el SUH forma parte de los eventos de notificación obligatoria en el marco de la Ley N° 15.465, la Resolución N° 2827/2022 y Disposición 1/2026. La vigilancia y el seguimiento nominal de los casos se complementan con la realización de investigaciones epidemiológicas, alimentarias y análisis de laboratorio. La información obtenida tiene como objetivo contribuir a la reducción de su incidencia mediante la detección temprana y el monitoreo de los casos, la identificación de posibles fuentes y vehículos de transmisión.
En este sentido, el Ministerio de Salud de la Nación viene trabajando en el fortalecimiento de la vigilancia integral de las infecciones por STEC. Para ello, la actualización del Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia y Control incorporó tres eventos diferenciados (SUH por STEC, diarrea por STEC e infección asintomática por STEC) para mejorar la detección precoz y la identificación de las fuentes de infección. A esto se suma, la promoción de la articulación entre los equipos de epidemiología jurisdiccionales, los organismos de control de alimentos y el Laboratorio Nacional de Referencia de la ANLIS Malbrán; la optimización de los sistemas de alerta temprana, la capacitación continua de los equipos de epidemiología y bromatología y el monitoreo de los datos registrados.
El descenso sostenido de los casos de SUH da cuenta de la importancia de la vigilancia epidemiológica y del trabajo coordinado con las jurisdicciones para monitorear la evolución de la enfermedad y detectar tempranamente cambios o posibles fuentes de transmisión. En esta línea y desde su rol de rectoría el Ministerio de Salud de la Nación continúa trabajando para generar información oportuna y mantener una respuesta rápida y articulada y orientar la toma de decisiones de prevención y control.



