
A pocas horas del debate por la reforma laboral, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, expuso presiones y amenazas dirigidas a diputados y senadores del peronismo para que no apoyen el proyecto impulsado por el Gobierno. Planteó que la conducción del PJ podría avanzar con intervenir los partidos provinciales. La denuncia evidenció la tensión interna que atraviesa el justicialismo en la antesala de una votación clave.

La intención de industriales es llevar medidas para nivelar el consumo ante la apertura de importaciones e insistir en el reclamo por el alivio fiscal. La semana pasada, el titular de la UIA, Martín Rappallini, se sentó con el secretario de Industria y Comercio, Pablo Lavigne y le planteó al Gobierno un plan para reducir el costo fiscal en sectores más afectados por la apertura comercial, como el textil. También acordaron mantener reuniones periódicas.
