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Río Grande fue sede del 23° Campeonato Regional Sur y el Argentina Taekwon-Do Tour

El Gran Master 9° Dan, presidente de la Asociación Argentina de Academias de Taekwon-Do ITF y de la Federación Chaqueña, llegó nuevamente a Río Grande para acompañar la 5ª etapa del Argentina Taekwon-Do Tour y el 23° Campeonato Regional Sur. Con competidores de casi todo el país, campeones argentinos y mundiales, y un sistema de puntuación que mantiene viva la ilusión de llegar a la Selección Nacional, el dirigente destacó el crecimiento exponencial de la disciplina, la paridad deportiva entre las provincias y el protagonismo alcanzado por Tierra del Fuego. “Logramos un espectáculo digno para haber puesto definitivamente a Tierra del Fuego en el mapa del taekwondo argentino”, expresó. Río Grande.- La ciudad de Río Grande volvió a convertirse en

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Río Grande fue sede del 23° Campeonato Regional Sur y el Argentina Taekwon-Do Tour

El Gran Master 9° Dan, presidente de la Asociación Argentina de Academias de Taekwon-Do ITF y de la Federación Chaqueña, llegó nuevamente a Río Grande para acompañar la 5ª etapa del Argentina Taekwon-Do Tour y el 23° Campeonato Regional Sur. Con competidores de casi todo el país, campeones argentinos y mundiales, y un sistema de puntuación que mantiene viva la ilusión de llegar a la Selección Nacional, el dirigente destacó el crecimiento exponencial de la disciplina, la paridad deportiva entre las provincias y el protagonismo alcanzado por Tierra del Fuego. “Logramos un espectáculo digno para haber puesto definitivamente a Tierra del Fuego en el mapa del taekwondo argentino”, expresó.

Río Grande.- La ciudad de Río Grande volvió a convertirse en el epicentro del Taekwon-Do ITF argentino. La llegada del Gran Master 9° Dan Horacio Noel Vidarte, presidente de la Asociación Argentina de Academias de Taekwon-Do ITF y de la Federación Chaqueña de Taekwon-Do, otorgó un significado especial a la 5ª etapa del Argentina Taekwon-Do Tour y al 23° Campeonato Regional Sur, dos acontecimientos que reunieron a representantes de prácticamente todas las provincias argentinas.

Sin embargo, detrás de cada combate, cada técnica y cada resultado, existe una historia mucho más profunda: la construcción de un deporte federal, competitivo y en permanente evolución, donde la distancia geográfica ya no determina las posibilidades de alcanzar la excelencia.

Vidarte, quien conoce de cerca el desarrollo de la disciplina dentro y fuera de nuestras fronteras, observó en Río Grande un nivel técnico sobresaliente, con jóvenes de ambos sexos, campeones argentinos y mundiales, y una intensidad competitiva que refleja el trabajo sostenido de las academias nacionales.

“Prácticamente están todas las provincias del país, pero además están los mejores competidores de casi todas ellas”, destacó, poniendo en perspectiva la verdadera dimensión de esta convocatoria.

La quinta etapa no representó simplemente una nueva fecha del calendario. Fue una oportunidad decisiva para aquellos deportistas que buscan consolidar sus aspiraciones de integrar el seleccionado argentino y representar al país en el máximo escenario internacional.

Puntos que alimentan un sueño mundial

Uno de los aspectos más significativos del Argentina Taekwon-Do Tour es su sistema de puntuación, diseñado para otorgar mayor competitividad y, fundamentalmente, reconocer las dificultades que enfrentan los deportistas de las regiones más alejadas de los principales centros deportivos.

En las cuatro primeras etapas, el primero recibía tres puntos, el segundo dos y cada uno de los terceros sumaba una unidad. En Río Grande, en cambio, la escala se amplió: cinco puntos para el campeón, tres para el subcampeón y dos para quienes ocuparan el tercer lugar.

La decisión no fue casual. Vidarte explicó que trasladarse desde Tierra del Fuego o cualquier punto de la Patagonia hacia otras provincias implica un esfuerzo económico considerable, especialmente cuando los competidores deben recorrer miles de kilómetros para sostener su participación en el circuito.

Por esa razón, la organización entendió que la etapa fueguina debía ofrecer una compensación deportiva que permitiera a los representantes patagónicos disputar sus posibilidades en condiciones más equitativas.

“Se entendió que para la gente de la Patagonia, especialmente para Tierra del Fuego, no significa la misma facilidad concurrir a los otros torneos. Entonces, quienes vienen acá pueden sumar más puntos”, explicó.

El resultado fue contundente: una importante presencia de competidores que ya habían participado en las cuatro fechas anteriores y que, pese a las dificultades económicas, decidieron viajar para continuar alimentando el sueño de integrar la Selección Argentina.

La trascendencia de cada unidad se comprende al observar cómo se definen las categorías. En el proceso clasificatorio para el Mundial de Barcelona, recordó Vidarte, hubo divisiones donde cuatro o cinco competidores finalizaron igualados en puntos, obligando a realizar combates adicionales para determinar quién ingresaba al seleccionado y quién quedaba fuera.

“Esos puntos, que quizás no son muchos, pueden marcar la diferencia cuando hay dos o tres competidores muy parejos. Eso genera un interés enorme y hace que las peleas sean mucho más intensas”, remarcó.

Un nivel cada vez más parejo y exigente

El crecimiento deportivo del Taekwon-Do ITF argentino es una realidad que el Gran Master observa con satisfacción. La evolución técnica, la preparación física y la calidad de los competidores han elevado considerablemente el nivel de las competencias nacionales.

Argentina, sostuvo, continúa siendo una potencia mundial de la disciplina, tanto por la cantidad de practicantes como por sus campeones y representantes internacionales.

La incorporación de puntos para la clasificación mundial agregó un condimento determinante. Si bien el Regional Sur ya posee una historia y una identidad propia, la posibilidad de acercarse a una convocatoria internacional transformó cada enfrentamiento en una verdadera batalla deportiva.

“En Tierra del Fuego, sobre todo en los combates, el nivel es muy picante. Con este agregado le pusimos más sabor al asunto. Se ven peleas espectaculares, muy parejas, con mucha técnica, pero también con una intensidad enorme”, describió.

No obstante, uno de los cambios más significativos que destacó Vidarte es la desaparición de aquellas hegemonías provinciales que durante décadas marcaron el desarrollo competitivo.

En sus tiempos de competidor, Buenos Aires y Capital Federal, Rosario y Chaco constituían los principales polos de referencia. Hoy, ese escenario se modificó sustancialmente.

“Antes había provincias predominantes. Hoy eso se emparejó totalmente. Ya no hay mejores ni peores, no hay un liderazgo definido. Buenos Aires marca la diferencia en cantidad, pero deportivamente está todo muy parejo. Cualquiera le puede ganar a cualquiera”, afirmó.

Incluso los integrantes de aquella elite que históricamente acumulaban victorias consecutivas encuentran cada vez mayores dificultades para sostener su supremacía.

La competencia se volvió más exigente, más imprevisible y, por consiguiente, mucho más atractiva.

Tierra del Fuego, de la distancia a la protagonista

Para Vidarte, regresar a Río Grande representa mucho más que cumplir con una responsabilidad dirigencial. Significa contemplar la evolución de una provincia que, en aproximadamente una década, logró consolidar una estructura deportiva con competidores, cinturones negros, maestros y academias capaces de competir de igual a igual con las principales potencias nacionales.

El crecimiento fue particularmente significativo si se considera el aislamiento geográfico y las dificultades que históricamente debieron afrontar los deportistas fueguinos para participar en competencias de alcance nacional.

Hoy, la realidad es diferente.

La presencia de representantes de Chaco, Corrientes, Jujuy, Salta, Córdoba y numerosas provincias, junto con los exponentes fueguinos, permitió comprobar que el nivel técnico se distribuye de manera cada vez más uniforme desde el norte hasta el extremo austral.

“Por lo que he conversado con varios maestros, el nivel es parejo. Todos tienen el mismo concepto”, señaló.

El dirigente recordó que el proyecto del Argentina Taekwon-Do Tour nació junto al Gran Master Galarraga con una intención que iba mucho más allá de organizar torneos clasificatorios para un campeonato nacional.

Las primeras etapas despertaban interés porque otorgaban el acceso al Nacional, pero existía una situación que podía restarle emoción a las definiciones: en ocasiones, los dos finalistas ya estaban clasificados.

La incorporación de un ranking acumulativo modificó esa lógica. Ahora, cada presentación puede resultar determinante, incluso para quienes llegan a la última etapa con posibilidades matemáticas de alcanzar una plaza.

“Le fuimos dando forma hasta encontrarle la vuelta y generar un torneo que tiene mucho interés. Los ATT de Chaco, Santiago del Estero y las demás sedes estuvieron llenos de cinturones negros. Hay una cantidad inusual de cintos negros compitiendo”, resaltó.

Esa transformación constituye uno de los mayores logros del proyecto: recuperar el valor deportivo de cada combate y sostener la participación de los mejores exponentes del país durante todo el calendario.

El orgullo de llevar el taekwon-do argentino al mundo

La mirada de Horacio Noel Vidarte trasciende ampliamente el ámbito nacional. Su experiencia internacional le permite dimensionar un fenómeno que considera uno de los mayores orgullos del Taekwon-Do ITF argentino: la expansión de instructores nacionales por diferentes países y su contribución al desarrollo de la disciplina en lugares donde alguna vez pareció imposible imaginar semejante protagonismo.

El Gran Master recordó que el Taekwon-Do nació en Corea del Sur, bajo la creación del General Choi Hong Hi, quien posteriormente se exilió en Canadá por circunstancias políticas.

Con el tiempo, se desarrollaron distintas organizaciones y vertientes, entre ellas la ITF y la WT. Mientras la práctica del Taekwon-Do ITF perdió presencia en Corea del Sur, durante las últimas dos o tres décadas comenzó un proceso de reinserción que tuvo a instructores argentinos como protagonistas.

“Los que fueron a llevar nuevamente el Taekwon-Do al país donde nació fueron instructores argentinos. Es un orgullo haber visto al maestro Galarraga y al maestro Maidana dictándoles clases a los coreanos en Corea”, expresó con emoción.

La anécdota sintetiza una dimensión extraordinaria del deporte: una disciplina nacida en Oriente que encuentra en Argentina una de sus principales potencias y que, a través de sus maestros, vuelve a proyectarse hacia su propia tierra de origen.

“El Taekwon-Do no tiene fronteras, no tiene límites. Seguiremos construyendo y tratando de que esto crezca cada vez más”, aseguró.

Una temporada exigente y el esfuerzo detrás de cada torneo

La temporada 2026 también representa un desafío personal para Vidarte. El dirigente reconoció que atravesó algunos inconvenientes de salud, mientras debía afrontar la responsabilidad de organizar tres acontecimientos de enorme magnitud: la etapa de Chaco, la de Tierra del Fuego y el Campeonato Nacional, inicialmente previsto también en territorio chaqueño.

A ese calendario se sumó posteriormente la confirmación de los Juegos Mundiales de Taekwon-Do ITF, previstos para noviembre en Uruguay, circunstancia que obligó a replantear la sede del Nacional.

La decisión fue trasladarlo a Buenos Aires, considerando el desgaste que acumularían los competidores y las delegaciones luego de un año de intensa actividad.

La organización de cada evento, sin embargo, representa una tarea que muchas veces permanece invisible para el público.

Vidarte fue categórico al desmitificar la idea de que los torneos televisados generan grandes beneficios económicos.

“Esto lo hacemos todo a pulmón. Mucha gente cree que, porque estamos televisando, juntamos plata con carretilla. No, estamos poniendo plata con carretilla. Si podemos recuperar algo, lo hacemos, pero es un esfuerzo enorme”, confesó.

En ese sentido, destacó el acompañamiento del Estado municipal de Río Grande, cuyo respaldo resulta fundamental para hacer posible una competencia de estas características.

Sin ese apoyo, explicó, afrontar los costos de infraestructura, logística y producción sería prácticamente imposible.

También puso en valor el alcance de las transmisiones televisivas. Como ejemplo, recordó que las finales del Mundial de Barcelona tenían prevista una emisión de dos horas, pero la audiencia fue tan elevada que la transmisión se extendió durante cinco horas, hasta la entrega de premios.

En Río Grande, por cuestiones de programación previamente establecidas, la televisación tuvo una duración exacta de dos horas, de 17:00 a 19:00 horas.

“Muchas veces tenemos que cortar en pleno pico de audiencia porque es muy popular el Taekwon-Do ITF”, señaló, confiando en que la jornada ofrecería un espectáculo a la altura de las expectativas.

El honor de examinar a las nuevas generaciones

Antes de despedirse, el Gran Master dejó abierta la posibilidad de regresar a Tierra del Fuego antes de finalizar el año, especialmente ante la cantidad de cinturones negros que deben rendir sus respectivos exámenes.

Para él, estar presente en esas evaluaciones tiene un significado que excede la función técnica de observar, corregir y calificar.

Recordó especialmente su propio examen para 6° Dan, cuando tuvo el privilegio de ser evaluado por el hijo del General Choi y contar con la presencia del propio creador del Taekwon-Do.

“Cuando pasé a dar el teórico, quien me hizo la pregunta fue el General. Para mí fue un honor inmenso”, evocó.

Esa experiencia personal explica por qué considera tan importante que un Gran Master 9° Dan acompañe a quienes transitan sus primeros grados de cinturón negro.

“Yo creo que es importante que uno esté, porque cuando rendí, lo hice con un 9° Dan. Voy a hacer todo lo posible, lo imposible, para estar”, aseguró.

Su vínculo con Tierra del Fuego quedó reflejado en una confesión espontánea, cargada de afecto: disfruta tanto de sus visitas que, cuando llega, no quiere irse.

Incluso reconoció que está dispuesto a reorganizar su agenda nacional e internacional para intentar regresar y acompañar a los deportistas fueguinos.

Un sueño que se construye desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego

La visita de Horacio Noel Vidarte dejó mucho más que una evaluación positiva de la 5ª etapa del Argentina Taekwon-Do Tour y del 23° Campeonato Regional Sur.

Sus palabras permitieron comprender la dimensión de un proyecto que busca integrar a todo el país, fortalecer la competencia, generar oportunidades y sostener la presencia argentina en los escenarios internacionales.

Desde la dificultad económica de trasladarse miles de kilómetros hasta la emoción de un cinturón negro que rinde ante un Gran Master, cada detalle forma parte de una misma construcción deportiva.

Río Grande, una vez más, se convirtió en escenario de ese sueño colectivo.

Y mientras los mejores exponentes del país disputaban puntos decisivos para sus aspiraciones mundialistas, Vidarte observaba con satisfacción el camino recorrido.

La misión, en buena medida, parece cumplida: el Taekwon-Do ITF argentino crece, se fortalece y se proyecta al mundo, mientras Tierra del Fuego deja de ser una referencia distante para convertirse en protagonista.

“Por suerte todo salió muy bien y tuvimos un espectáculo digno para haber puesto definitivamente a Tierra del Fuego en el mapa del Taekwon-Do argentino”, concluyó.

Una frase que resume el espíritu de una visita, el esfuerzo de cientos de deportistas y la convicción de que, cuando el trabajo se sostiene en el tiempo, las distancias dejan de ser fronteras y se transforman en puentes.

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