José, uno de los primeros conductores de la plataforma en Tierra del Fuego, dialogó con AIRE LIBRE FM, y criticó el proyecto aprobado para regular el servicio. Además planteó que, lejos de ordenar la actividad, podría limitar el acceso al trabajo.
En medio del debate por la regulación de las aplicaciones de transporte en Río Grande, José, chofer de Uber desde los inicios de la plataforma en la provincia, expresó fuertes cuestionamientos a la ordenanza recientemente aprobada.
“Estoy trabajando con la aplicación hace un poco más de tres años, tres años y medio”, explicó, al señalar que comenzó cuando “arrancó a trabajar, desde que descendió la plataforma acá en Tierra del Fuego”.
Sobre el proyecto impulsado desde el Concejo Deliberante, planteó dudas sobre su origen:
“Hay que ver realmente si el autor de esa ordenanza realmente es este muchacho Bogado, o es otra parte la que armó esta ordenanza”.
En ese sentido, describió el crecimiento del trabajo en plataformas como una respuesta a la crisis laboral. “Hay muchísima gente nueva hoy trabajando con la plataforma, obviamente porque se han quedado sin trabajo”.
Y agregó que “es una salida laboral rápida que encuentran para poder llevar el sustento a su casa”.
Sin embargo, advirtió que la nueva normativa podría afectar esa posibilidad. “Yo no sé si hablamos de regular o cerrar el trabajo”.
Para José, el problema de fondo no es la regulación en sí, sino sus condiciones.
“Nadie discute que haya reglas claras, nosotros los que trabajamos con la plataforma queremos normas claras”.
Pero remarcó que “con las condiciones que están poniendo, o con los requisitos y las trabas y un montón de dinero que van a tener que pagar los choferes, ¿quién va a inscribirse en esta plataforma?”.
Uno de los puntos más cuestionados es el límite de conductores. “El punto más preocupante acá es el cupo de 800 conductores”. Y se preguntó, “¿Quién decidió ese número? ¿En base a qué estudio?”.
Además, comparó la situación con otras ciudades. “¿En Ushuaia por qué no se puso un cupo determinado?”.
El conductor insistió en que la medida puede restringir el acceso al trabajo. “Una cosa muy distinta es regular y otra cosa es limitar a quién puede o no trabajar”.
Y fue más directo. “Estás cortando la libertad de trabajo de cientos de personas”.
En relación al funcionamiento de la plataforma, defendió su lógica frente a otras críticas. “La plataforma a nadie le obliga a tener que trabajar”. Y comparó: “A los taxistas, a los remiseros, también se les dice dónde tiene que ir y dónde va esa persona”.
Sobre el contexto actual, sostuvo que la actividad cumple un rol clave. “Hay mucha gente que se quedó sin trabajo y lo más práctico, lo más rápido es trabajar de Uber”.
Además, aclaró que la mayoría no son grandes empresarios.
“Nosotros no somos empresarios, yo no tengo 5 o 6 autos”.
En ese marco, cuestionó lo que considera un trasfondo de la ordenanza. “Es una ordenanza que está hecha de acuerdo a los taxistas y a los remiseros”.
Y planteó que el enfoque debería ser otro. “Si hubiesen dicho vamos a solicitar esto, esto y este requisito, y después vemos y lo actualizamos… no, de entrada quieren prohibir que los choferes puedan trabajar”.
Entre los requisitos exigidos, mencionó varios puntos que considera excesivos:
“Tenés que hacer un curso de seguridad vial. ¿Por qué un curso de seguridad vial si vos ya tenés una licencia?”.
Y agregó. “Tenés que pagar la fumigación del vehículo… es un fin recaudatorio para muchos”.
En otro tramo, también apuntó a la implementación del registro municipal. “Una parte de la ordenanza dice que sí o sí tiene que estar aprobado por el municipio”.
Y detalló. “Tenés que acreditar alta de Arca y Aref… presentar certificado negativo de antecedentes… acreditar seguro de transporte… entonces, son todas trabas”.
“Hoy está Uber, mañana puede estar Didi, el día de mañana puede estar otra plataforma”.
Y remarcó el criterio de los usuarios. “La gente busca lo más económico, que el viaje le sea económico”.
Sobre la viabilidad del trabajo, expresó preocupación. “Con los precios de la nafta no sé hasta qué punto uno puede o no seguir trabajando”.
Aun así, destacó por qué muchos continúan. “Hay familias que lo siguen haciendo porque les sirve, porque podés llevar el pan a la mesa de tu casa”.
En cuanto al futuro de la regulación, fue contundente. “Esto va a ser imposible… la gente va a seguir trabajando”.
Y cerró con una advertencia: “Están intentando frenarla con cupos de 800 personas… entonces el resto no va a poder trabajar”.
Mientras continúa el debate en la ciudad, las voces de quienes dependen de estas plataformas reflejan la tensión entre la necesidad de regular y la urgencia de sostener una fuente de ingresos en un contexto económico complejo.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3



