La Dirección Provincial de Puertos rechazó el reconocimiento sindical de UPSF en la actividad portuaria, el gremio vinculado a la intervención del Puerto de Ushuaia. Y este sábado -desde las 8- trabajadores están presentes en las puertas del Puerto, «defendiendo nuestros puestos de trabajo, nuestros derechos y el patrimonio de todos los fueguinos».
La DPP, mediante las Resoluciones N.º 785/2026 y 786/2026, determinó que la Unión Personal Superior Ferroviario (UPSF) no acreditó contar con reconocimiento formal para ejercer representación sindical institucional sobre los trabajadores portuarios del organismo.
La decisión se adoptó en el marco de un expediente administrativo iniciado a partir de la denuncia de un trabajador portuario, con la participación del Ministerio de Trabajo y Empleo y de la Secretaría de Asuntos Gremiales de Tierra del Fuego, cuyos antecedentes fueron incorporados al análisis de la DPP.
Las actuaciones establecieron que la inscripción gremial de UPSF corresponde a la actividad ferroviaria y que la ampliación territorial obtenida en 2024 no acredita una extensión de su representación hacia la actividad portuaria.
Asimismo, la DPP tuvo por no acreditadas, con la documentación presentada, la constitución de la denominada «Seccional Normalizadora Puertos Ushuaia Tierra del Fuego» conforme al estatuto sindical y las facultades de representación institucional que invocaba.
Más de seis meses pretendiendo actuar como gremio portuario sin acreditar su representación
El 2 de julio de 2025, UPSF comunicó a la DPP la constitución de su denominada seccional portuaria, pretendiendo ejercer representación institucional sobre los trabajadores del organismo.
Apenas seis meses y diecinueve días después, el 21 de enero de 2026, ANPyN intervino el Puerto de Ushuaia.
La propia Resolución 4/2026 de ANPyN reconoce entre sus antecedentes una denuncia presentada por el secretario general de UPSF de Tierra del Fuego, junto con otros actores.
Para los trabajadores portuarios, esta secuencia deja al descubierto una situación sumamente preocupante: un sindicato ferroviario que pretendía actuar como representante de los portuarios sin haber acreditado formalmente esa facultad y cuya denuncia fue utilizada como antecedente de la intervención nacional.
Una representación que no pudieron acreditar
UPSF promovió afiliaciones entre trabajadores de la DPP mientras pretendía ejercer una representación sindical en la actividad portuaria que finalmente no pudo acreditar ante las autoridades competentes.
Afiliarse libremente a un sindicato es un derecho. Pero captar afiliaciones haciendo creer que se cuenta con una representación que no se puede acreditar constituye, a nuestro entender, un engaño a la confianza de los trabajadores.
Mientras los trabajadores provinciales luchamos por recuperar nuestros puestos de trabajo, referentes vinculados a esta organización participaron y continúan participando, según denunciamos, en el sostenimiento de la operatoria portuaria bajo la administración de ANPyN.
Las organizaciones sindicales deben servir para defender a los trabajadores, no para aprovechar su incertidumbre laboral ni contribuir a sostener una intervención que los mantiene fuera de sus puestos.





