Según los fundamentos de la propuesta, la oración sería un momento de reflexión inspirado en las enseñanzas de Jesucristo y en el juramento de los legisladores por los Santos Evangelios.
Para el autor, busca fortalecer el compromiso con el prójimo, promover respeto y armonía en los debates parlamentarios. Plantea que, través de esta oración, «podemos lograr tener el poder espiritual para llegar a las peticiones de nuestras necesidades y el compromiso con el prójimo de debatir en paz y armonía cumpliendo con el juramento de los Santos Evangelios al comienzo del mandato y tener en cuenta al mayor de los mandamientos: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante» y «amarás a tu prójimo como a ti mismo (Marcos 12:28:34)”.
La oración tendría carácter voluntario, respetando la libertad de culto y evitando la imposición de creencias.
Walter Daniel Báez, autor de la iniciativa, remarcó que la propuesta busca aportar sabiduría y guía a quienes tienen la responsabilidad de representar a la ciudadanía, consolidando un espacio de recogimiento personal dentro de la actividad legislativa.
Finalmente invita a que legisladores y empleados que deseen unirse tomen este espacio de empatía y armonía.



