El conjunto de trabajadores que secundaron a Juan Avellaneda solicitaron licencias por cargo de mayor jerarquía al ser designados como funcionarios nacionales de la Administración Nacional de Puerto, pasarán a quedar fuera de los regímenes locales que históricamente los amparaban. Comenzarán a aportar al ANSES, y por ende, su edad jubilatoria se extenderá a los 65 años y con un haber jubilatorio sustancialmente menor.