El Tribunal Constitucional de Polonia, la máxima instancia judicial del país, anuló una ley que habría permitido el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo que se casaron en otros Estados miembros de la UE y posteriormente se trasladaron a ese país europeo.
BUENOS AIRES (NA).- El gobierno de Varsovia había estado tomando medidas para acatar una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que dictaminaba que Polonia, país de mayoría católica que no permite el matrimonio entre personas del mismo sexo en su territorio, debía al menos reconocer las uniones contraídas en otros países de la UE
El fallo unánime podría desencadenar una lucha de poder entre el tribunal supremo de Polonia y el del bloque de 27 miembros, reportó el sitio DW y supo la Agencia Noticias Argentinas.
El tribunal polaco declaró que la sentencia era unánime y definitiva, y que los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en la UE no podían inscribirse en el registro civil del país como estaba previsto inicialmente.
Afirmó que los planes para la “preparación y expedición de copias certificadas relativas a uniones contraídas en el extranjero que no constituyen una unión entre un hombre y una mujer” eran “incompatibles con el artículo 92, párrafo 1, en relación con el artículo 18 de la Constitución de la República de Polonia”.
El artículo 18 de la Constitución dice lo siguiente: “El matrimonio, al ser la unión de un hombre y una mujer, así como la familia, la maternidad y la paternidad, estarán bajo la protección y el cuidado de la República de Polonia”.
En otras palabras, designa el matrimonio como de naturaleza heterosexual y como parte de la jurisdicción de Polonia.
En su breve declaración, el tribunal no profundizó en su razonamiento, pero esto parecía sugerir que sus jueces consideraban que la orden del tribunal europeo invadía la autoridad de Polonia para establecer sus políticas familiares y matrimoniales.
La sentencia de noviembre de 2025 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea no exigía que Polonia legalizara el matrimonio homosexual, ni siquiera que reconociera legalmente a las parejas del mismo sexo.
Sin embargo, exigió que una pareja del mismo sexo que se hubiera casado legalmente en otro país de la UE y que luego ejerciera “su libertad de circulación para desplazarse y residir” en otro estado, como Polonia, viera su estado civil inscripto en el registro civil si esa era la única manera de garantizar los beneficios y la seguridad que conlleva el estado civil en ese país.
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