A dos años del siniestro vial que terminó con la vida de Olivia Giordano Makin, de 7 años, y su papá, Ignacio Giordano, la familia mantiene su pedido de justicia. Sofía Makin recordó a su hija con un mensaje publicado en redes sociales, en el que expresó el dolor por su ausencia y reclamó que se determinen las responsabilidades por el choque ocurrido en la Ruta Nacional N° 3, cerca de Tolhuin.
A través de una publicación en redes sociales, Sofía Makin volvió a expresar el dolor que atraviesa desde la muerte de su hija y reafirmó su compromiso de continuar reclamando justicia.
En su mensaje, recordó a Olivia como una niña llena de sueños, curiosidad y alegría, cuya vida quedó truncada cuando tenía apenas siete años. También manifestó que la ausencia de su hija sigue marcando su vida cotidiana y que el paso del tiempo no ha disminuido el dolor por la pérdida.
La madre sostuvo que la muerte de Olivia no debe quedar en el olvido y reclamó que quien resulte responsable del hecho responda ante la Justicia. Su mensaje concluyó con una promesa de mantener vivo el recuerdo de la pequeña y continuar visibilizando su historia.
A dos años de la tragedia, el reclamo de la familia sigue centrado en que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.
El siniestro ocurrió el 20 de octubre de 2024, en el kilómetro 2945 de la Ruta Nacional 3, en las inmediaciones de Tolhuin.
De acuerdo con la información difundida tras el hecho, una camioneta Ford Ranger conducida por Pedro Di Bahía chocó de frente contra un Volkswagen Gol en el que viajaban Ignacio Giordano, de 37 años, y sus dos hijos.
Como consecuencia del impacto, Ignacio y Olivia fallecieron, mientras que el otro hijo de la familia, de 12 años en ese momento, sufrió lesiones de gravedad.
El hecho generó una profunda conmoción en Tierra del Fuego, especialmente por la muerte de la niña y de su padre, y por las circunstancias en las que se produjo la colisión.
Las pericias accidentológicas y los testimonios incorporados a la investigación señalaron que la camioneta habría cruzado al carril contrario y embestido de frente al vehículo de la familia.
Según los elementos difundidos sobre la causa, el conductor habría realizado maniobras de sobrepaso a velocidad excesiva en un sector de curva con visibilidad reducida.
La investigación encuadró los hechos bajo la figura de homicidio con dolo eventual, una calificación penal vinculada a situaciones en las que se analiza si una persona actuó contemplando la posibilidad de provocar un resultado mortal.
De acuerdo con las últimas informaciones disponibles en los antecedentes del caso, el conductor permanecía en libertad y aguardaba la realización del juicio oral. La determinación definitiva de las responsabilidades corresponde a la Justicia.
En noviembre de 2025, al cumplirse poco más de un año del siniestro, familiares, amigos e integrantes de la Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito se reunieron en el lugar del choque para realizar un homenaje a Olivia y a Ignacio.
Durante la jornada, pintaron dos estrellas amarillas sobre la Ruta Nacional 3, en el marco de una campaña nacional de concientización vial que busca recordar a las víctimas de siniestros de tránsito y promover una conducción responsable.
Además, se colocó un cartel en el punto donde ocurrió el impacto, como señal de memoria y advertencia para quienes circulan por ese sector de la ruta.
La actividad contó con un operativo de seguridad vial para ordenar la circulación durante el homenaje. Los familiares y las organizaciones participantes también renovaron el pedido de justicia por las dos vidas perdidas.
A dos años del choque, el recuerdo de Olivia y de su papá permanece ligado al reclamo de la familia para que el caso avance y se establezcan las responsabilidades penales correspondientes.
Las estrellas amarillas instaladas en el lugar del siniestro representan tanto el homenaje a las víctimas como un llamado a la prevención vial. Mientras tanto, Sofía Makin continúa reclamando justicia por su hija y buscando que su historia no quede en el olvido.
La muerte de Olivia, con apenas siete años, y la de Ignacio Giordano dejaron una marca profunda en su familia y en la comunidad fueguina. Dos años después, el pedido sigue vigente: que las circunstancias del choque sean juzgadas y que las víctimas permanezcan en la memoria colectiva.


