El abogado de la familia del niño de 3 años que falleció en Río Grande reveló nuevos detalles de la investigación judicial. Aunque el informe forense consideró adecuada la atención médica según los registros disponibles, la querella sostiene que existen irregularidades en la historia clínica y cuestiona los tiempos de respuesta durante la emergencia. La investigación por la muerte de Tayron Villalba Villegas, el niño de 3 años que falleció el pasado 20 de agosto en Río Grande, sumó nuevos elementos tras conocerse el informe definitivo de la médica forense. El abogado de la familia, Juan Ignacio Trepat, cuestionó las conclusiones sobre la atención recibida en el Hospital Regional Río Grande y advirtió sobre una presunta demora de aproximadamente cuatro horas en la administración de antibióticos cuando el pequeño reingresó al establecimiento con un cuadro crítico. En comunicación con el programa Aire Libre, el letrado explicó que el dictamen confirmó que el fallecimiento se produjo como consecuencia de un shock séptico originado en una neumonía y agravado por deshidratación. Sin embargo, señaló que la conclusión de la profesional forense, quien consideró que la atención médica habría sido adecuada, se apoya en información clínica que la querella considera incompleta. Cuestionamientos por la demora en la atención Uno de los aspectos que más preocupa a la familia está relacionado con lo ocurrido durante la madrugada del 20 de agosto, cuando Tayron fue trasladado nuevamente al hospital debido al agravamiento de su estado de salud. Según detalló Trepat, el niño ingresó aproximadamente a las 6 de la mañana, mientras que los resultados de laboratorio estuvieron disponibles cerca de las 9 y la primera administración de antibióticos se habría producido alrededor de las 10. «Desde que ingresó pasaron cuatro horas», remarcó el abogado, quien consideró necesario investigar si el tratamiento se inició dentro de los tiempos adecuados para un cuadro de semejante gravedad. El representante legal explicó que el propio informe forense menciona la importancia de la primera hora de atención ante determinados cuadros de shock séptico. En ese sentido, sostuvo que los registros médicos deben ser analizados para establecer por qué transcurrió ese período antes del suministro de antibióticos y si existieron circunstancias clínicas que justificaran la demora. Trepat también señaló que, de acuerdo con uno de los testimonios incorporados a la causa, una enfermera habría advertido la posibilidad de un shock séptico cuando el niño llegó al hospital. Para la querella, este elemento refuerza la necesidad de revisar detalladamente las decisiones adoptadas durante la emergencia. Una historia clínica con información cuestionada La familia también mantiene sus cuestionamientos sobre la primera atención que Tayron recibió el 19 de agosto, cuando fue llevado a la guardia con vómitos, diarrea y fiebre, según el relato de su entorno. En aquella oportunidad, fue atendido por un cuadro gastrointestinal, recibió medicación y posteriormente regresó a su domicilio. El abogado explicó que en la historia clínica aparecen expresiones que describen un estado aparentemente normal, pero no figuran los valores específicos que permitirían comprobar determinadas condiciones del paciente. Entre los datos que, según Trepat, no quedaron registrados se encuentran la temperatura corporal, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el peso. La ausencia de esos parámetros es uno de los principales argumentos de la querella para cuestionar que se haya considerado adecuada la evaluación inicial. «Concluir que la atención fue buena a partir del contenido incompleto de la historia clínica nos parece desacertado», manifestó el letrado. Además, señaló que el niño habría permanecido poco tiempo en observación y que no fue trasladado a una sala específica para realizar un seguimiento más prolongado. La investigación deberá determinar si las medidas adoptadas durante esa primera consulta fueron suficientes de acuerdo con los síntomas que presentaba. La autopsia confirmó un shock séptico por neumonía El informe forense definitivo estableció que Tayron falleció por un shock séptico asociado a una infección pulmonar, agravado por la deshidratación. No obstante, la médica interviniente también planteó que este tipo de cuadros puede presentar una evolución aguda y deteriorarse rápidamente. La querella sostiene que todavía deben esclarecerse aspectos fundamentales sobre el desarrollo de la enfermedad. En particular, espera los resultados de un estudio histopatológico que podría aportar información sobre el tiempo de evolución de la neumonía y ayudar a determinar si existían indicios detectables durante la primera atención. Trepat indicó que la familia no comparte la interpretación de que la actuación médica haya sido adecuada y considera necesario profundizar el análisis con especialistas independientes. De todas maneras, las presuntas deficiencias denunciadas todavía no constituyen una conclusión judicial sobre responsabilidades profesionales. La Justicia ordenó una junta médica La causa se encuentra bajo la intervención de la jueza de instrucción María Rosa Santana, quien dispuso la conformación de una junta médica para evaluar el informe forense y el resto de las actuaciones incorporadas al expediente. El abogado confirmó que también buscarán analizar la documentación con un perito de parte. Explicó que la intención es determinar si existieron errores en el diagnóstico inicial, en el seguimiento del niño o en los procedimientos realizados durante su reingreso al hospital. En la investigación figura una médica inicialmente imputada, identificada por el letrado como Bellotini, mientras que la querella solicitó ampliar las actuaciones respecto de Florencia García, profesional que habría firmado la historia clínica. Será la Justicia la encargada de establecer si existieron conductas penalmente relevantes. Por otra parte, Trepat expresó que los padres del niño no recibieron explicaciones suficientes sobre lo ocurrido después del fallecimiento y aseguró que tampoco hubo un contacto posterior de las autoridades sanitarias con la familia. El abogado remarcó que el objetivo de las actuaciones no es cuestionar al conjunto del personal del hospital, sino esclarecer las circunstancias de una muerte que continúa generando interrogantes. La familia espera que las próximas medidas periciales permitan determinar si el desenlace pudo haberse evitado mediante una detección o un tratamiento más temprano. ]]>
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Muerte de Tayron: cuestionan una demora de cuatro horas para suministrarle antibióticos
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