Los “bosques fantasmas” del mar fueguino revelan su importancia

Una reciente campaña científica en la costa atlántica de Tierra del Fuego permitió avanzar en el estudio de un tipo de ecosistema marino aún poco explorado en la provincia, con resultados que abren nuevas líneas de investigación sobre biodiversidad y cambios ambientales. El trabajo fue llevado adelante por la organización Fundación Por el Mar en la Reserva Costa Atlántica, donde se relevaron los llamados “bosques intermareales”, formaciones de macroalgas que se desarrollan en zonas que quedan e

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Los “bosques fantasmas” del mar fueguino revelan su importancia
Una reciente campaña científica en la costa atlántica de Tierra del Fuego permitió avanzar en el estudio de un tipo de ecosistema marino aún poco explorado en la provincia, con resultados que abren nuevas líneas de investigación sobre biodiversidad y cambios ambientales. El trabajo fue llevado adelante por la organización Fundación Por el Mar en la Reserva Costa Atlántica, donde se relevaron los llamados “bosques intermareales”, formaciones de macroalgas que se desarrollan en zonas que quedan expuestas y cubiertas por el mar según el ritmo de las mareas. Durante la campaña se lograron identificar cientos de ejemplares de algas y más de una decena de especies asociadas, entre invertebrados y vertebrados, lo que permitió comenzar a construir una base de datos sobre este ambiente natural. Uno de los aspectos más destacados del estudio es que estos bosques funcionan como verdaderos refugios de vida marina. En ellos habitan desde pequeños organismos hasta especies más visibles, generando una red de interacciones ecológicas que sostiene la biodiversidad en la zona costera. Los investigadores explicaron que, aunque a simple vista las algas pueden parecer desprovistas de vida, gran parte de la actividad biológica se encuentra oculta entre rocas y grietas. Allí es posible encontrar distintas especies que utilizan este entorno como protección, alimento y espacio de reproducción. Además, se trata de un sistema altamente dinámico. Cuando baja la marea, quedan expuestas diversas formas de vida, mientras que con el regreso del agua aparecen especies más móviles, lo que evidencia la complejidad y el funcionamiento activo del ecosistema. A nivel global, este tipo de formaciones marinas viene mostrando señales de retroceso, lo que aumenta su valor científico. En el caso de Tierra del Fuego, su conservación y estudio resultan estratégicos, ya que podrían actuar como indicadores tempranos de cambios en el océano o incluso como refugios frente a variaciones ambientales más amplias. En ese marco, también se destaca la importancia de continuar generando información y acercar estos conocimientos a la comunidad, con el objetivo de promover su protección y poner en valor un componente clave del patrimonio natural fueguino.

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