El decreto extiende a todo el país los beneficios del Régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, lo que va a afectar la producción, el empleo y la continuidad de empresas en la provincia.
El Gobierno informó que con el objetivo de facilitar la industria y el comercio, extendió el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) a todas las empresas argentinas. La medida quedó oficializada a través del DNU 252/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial.
El RAF es un régimen que otorga beneficios para las empresas locales que utilizan insumos importados. En concreto, les permite importar insumos sin pagar impuestos al momento del ingreso siempre que estos agreguen valor al proceso productivo. Si el producto final en cuya producción fueron utilizados esos insumos importados se exporta, no tributa. Si, en cambio, este se vende en el mercado interno, recién ahí se paga.
Desde su creación en 2002, sólo la industria automotriz había podido utilizar este régimen debido a las trabas burocráticas que existían asociadas al mismo. Es que para que una rama industrial pudiera adherirse a este sistema, el Estado debía negociar y firmar un acta-convenio con la cámara empresarial del sector, con metas de producción, empleo y contenido nacional. Sin acuerdo sectorial, no había acceso.
Nación destaca que con el DNU 252/2026, modifica el Decreto 688/2022 y pone fin a todas esas trabas. El objetivo: facilitar la producción, mejorar la competitividad y promover las exportaciones. Entre las principales novedades, se habilita el acceso directo al régimen sin necesidad de acuerdos sectoriales previos y se incorpora a los proveedores de empresas industriales, quienes podrán importar insumos bajo este esquema para integrarlos a procesos productivos.
“Ahora cualquier empresa puede acceder directamente al régimen si le sirve para ganar competitividad. Estamos eliminando trabas burocráticas que durante más de dos décadas lo volvieron prácticamente inaccesible”, señaló el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Según explicó el funcionario, esta simplificación “abre el régimen a sectores como autopartes, maquinaria agrícola, metalmecánica, hidrocarburos e industria alimenticia, entre muchos otros”, lo que favorece la integración productiva y el desarrollo de cadenas de valor.
Para la economía aclaran el sector automotriz representa entre el 6% y el 7% de la actividad manufacturera. Todo el impacto positivo del RAF estaba concentrado ahí. La modificación abre ese mismo instrumento al 93% restante de la industria.



