La ceremonia se realizó en la Facultad Regional y fue encabezada por el decano, ingeniero Francisco Álvarez. La iniciativa forma parte del proyecto nacional “30 Mil Pañuelos por la Memoria”, impulsado en el ámbito universitario para mantener viva la memoria colectiva.
RIO GRANDE.- Este viernes 16 de octubre, la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional (FRTDF-UTN) descubrió una placa conmemorativa en homenaje a las víctimas de la última dictadura cívico-militar, en el marco de las acciones por la Memoria, la Verdad y la Justicia. El acto fue encabezado por el decano, ingeniero Francisco Álvarez, y contó con la participación de responsables de las distintas secretarías, personal de la institución, estudiantes e invitados especiales.

La placa fue incorporada a las instalaciones de la casa de altos estudios como parte del proyecto “30 Mil Pañuelos por la Memoria”, una iniciativa artística independiente que elabora piezas cerámicas con el símbolo de los pañuelos blancos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. La propuesta busca instalar marcas permanentes de memoria en instituciones y espacios de todo el país.
Marcela Palacios, integrante del área de Género de la UTN Tierra del Fuego, explicó que la colocación local se inscribe en una decisión institucional impulsada desde el Rectorado de la Universidad Tecnológica Nacional, que encargó una placa para cada una de sus facultades regionales.
“Esta placa es la primera que se coloca acá en la Facultad. En ese momento, lo que hizo el Rectorado fue encargar una para cada Facultad Regional. Esta es la que nos pertenece, que nos la acaban de entregar hace muy poquito, y el decano tomó la decisión de que pudiéramos descubrirla como motivo de nuestra reunión mensual de Consejo”, señaló Palacios.
La representante del área de Género destacó además el carácter emotivo de la iniciativa y su vínculo con la memoria colectiva. La pieza fue elaborada en cerámica por una organización artística independiente que acompaña la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y forma parte de una propuesta que ya se replica en distintas universidades.
Una iniciativa que nació en el Rectorado

La instalación en Tierra del Fuego se enmarca en una política de alcance nacional de la UTN. El 22 de abril de 2026, durante una reunión del Consejo Superior, el rector de la Universidad, ingeniero Rubén Soro, y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel participaron del descubrimiento de la primera placa del proyecto en el edificio del Rectorado, en la Ciudad de Buenos Aires. La actividad fue organizada por la Secretaría de Género, Accesibilidad y Derechos Humanos de la Universidad.
En aquella oportunidad, la institución anunció la elaboración de otras 31 piezas destinadas a las facultades regionales, con el objetivo de extender este símbolo de memoria a los distintos territorios donde tiene presencia la UTN.
La iniciativa se desarrolló en el contexto de los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. En ese marco, el Consejo Superior también aprobó el otorgamiento de los títulos de Doctor Honoris Causa a Adolfo Pérez Esquivel y de Doctora Honoris Causa a Estela de Carlotto, presidente de Abuelas de Plaza de Mayo.
El rector Rubén Soro destacó en el acto nacional el compromiso de la universidad pública con la memoria, la democracia y los derechos humanos, y remarcó la importancia de recordar especialmente a las víctimas del terrorismo de Estado que formaron parte de la comunidad universitaria.
Una placa accesible para toda la comunidad

En la Facultad Regional Tierra del Fuego, junto a la pieza principal también se colocó una placa con inscripción en braille, destinada a facilitar el acceso a su contenido a personas ciegas o con discapacidad visual.
Palacios explicó que esta incorporación busca que el homenaje pueda ser conocido y leído por más integrantes de la comunidad universitaria, ampliando el alcance de una intervención que no se limita a la dimensión simbólica, sino que también contempla la accesibilidad.
Con el descubrimiento de la placa, la UTN Tierra del Fuego incorporó a sus instalaciones un símbolo permanente de homenaje a las víctimas de la dictadura y de compromiso con la memoria colectiva, en consonancia con una iniciativa que la Universidad impulsa en sus distintas facultades regionales.



