La reestructuración de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) tendrá un fuerte impacto en Tierra del Fuego: la delegación de Río Grande cerrará definitivamente y varios trabajadores fueron notificados de sus despidos. En medio del conflicto, empleados afectados denuncian irregularidades administrativas, la revocación de pases a planta permanente y la intención de concretar las desvinculaciones sin el pago de indemnizaciones. A través de la articulación con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), buscan avanzar con reclamos judiciales contra las medidas adoptadas por las autoridades nacionales.
Laura Sánchez, una de las trabajadoras afectadas en Río Grande, explicó que la conducción de IOSFA resolvió implementar una reestructuración a nivel nacional debido a las dificultades económicas que atraviesa el organismo, las pérdidas acumuladas y las deudas con prestadores médicos. Según detalló, el proceso contempla el cierre de delegaciones en distintos puntos del país y la reducción de personal.
En el caso de Río Grande, la situación alcanza a tres trabajadoras, aunque con diferentes condiciones laborales. Una de ellas permanecería momentáneamente a disponibilidad por su condición de planta permanente, mientras que Sánchez y otra compañera recibieron notificaciones de desvinculación.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la situación contractual del personal. Sánchez recordó que durante 2023 varias trabajadoras realizaron exámenes preocupacionales, evaluaciones y presentaron toda la documentación requerida para acceder a la planta permanente. Incluso, sus nombres aparecieron posteriormente en el listado de personal publicado en la estructura orgánica de IOSFA, donde figuraban bajo esa condición.
Sin embargo, la semana pasada recibieron una disposición del directorio que modificó ese escenario. De acuerdo con el relato de la trabajadora, las autoridades reconocieron que el procedimiento administrativo anterior había sido un error y resolvieron dejar sin efecto aquella regularización. Como consecuencia, quienes figuraban como personal de planta permanente pasaron nuevamente a ser considerados contratados.
"Nos llega la información que hicieron eso porque para despedirnos nos tendrían que despedir como contratados", sostuvo Sánchez, al explicar los motivos que, según entiende, estarían detrás de la decisión.
La trabajadora también señaló que existe una contradicción entre la disposición interna y los registros oficiales, ya que tanto en ARCA, ANSES y Mi Argentina continúan figurando como personal de planta permanente. Además, aseguró que desde 2023 no volvieron a firmar contratos laborales.
La situación se agravó cuando, después de las 16 horas, las trabajadoras comenzaron a recibir notificaciones mediante el sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE), en las que se les comunicaba el cese de sus funciones. Según precisó Sánchez, el 30 de noviembre será el último día de trabajo para las empleadas alcanzadas por la medida.
Las desvinculaciones fueron encuadradas bajo el artículo 9 de la normativa correspondiente a contrataciones transitorias, una figura que, según denuncian las afectadas, permitiría concretar los despidos sin reconocerles el pago de indemnizaciones.
Frente a este panorama, los trabajadores comenzaron a organizarse con el acompañamiento de ATE. Sánchez indicó que se están realizando reuniones entre delegados sindicales de distintas provincias para unificar los reclamos y definir una estrategia conjunta. Asimismo, confirmó que los abogados del gremio mantienen conversaciones para judicializar las medidas adoptadas por el directorio de IOSFA.
El conflicto también alcanza a Ushuaia, donde, según informó la trabajadora, tres empleadas recibieron notificaciones de despido. No obstante, a diferencia de lo que ocurrirá en Río Grande, la delegación de la capital fueguina continuará funcionando, aunque con una reducción de personal.
En cuanto a la dependencia riograndense, Sánchez confirmó que el cierre definitivo ya fue comunicado oficialmente. La consecuencia directa para los afiliados será la desaparición de la atención presencial que hasta ahora brindaba la delegación. A partir de la reorganización, deberán gestionar sus trámites mediante una aplicación que habilitaría el organismo o a través del correo electrónico.
La trabajadora advirtió que esta modificación afectará especialmente a quienes mantenían un contacto cotidiano con el personal para resolver inconvenientes vinculados con prestaciones y servicios médicos. La atención remota, sostuvo, podría generar mayores demoras y dificultades para los afiliados que necesitan respuestas ante distintas situaciones.
«No es solo que nos quedamos sin trabajo y también nos quedamos sin un soporte para sobrevivir estos meses, sino que además los afiliados quedan totalmente a disponibilidad de quién sabe quién», expresó Sánchez al resumir las consecuencias laborales y asistenciales de la reestructuración.
De esta manera, el cierre de IOSFA en Río Grande abre un nuevo frente de conflicto en Tierra del Fuego, con trabajadores que cuestionan la legalidad de sus desvinculaciones y afiliados que deberán adaptarse a un sistema de atención centralizado. Mientras tanto, los damnificados buscan unificar sus reclamos a nivel nacional y avanzar por la vía judicial para defender sus derechos laborales.



