Además, se destacó la incorporación de un nuevo desfibrilador externo automático en la institución.
En las instalaciones del Recinto de Sesiones se realizó la jornada de capacitación en primeros auxilios y Reanimación Cardiopulmonar (RCP) destinada a todo su personal. La iniciativa busca dotar a los trabajadores legislativos de las herramientas necesarias para actuar de manera rápida y eficaz ante situaciones de emergencia.
La actividad se desarrolló en consonancia con la Semana de la Lucha contra la Muerte Súbita, que se conmemora del 21 al 27 de agosto.
Durante el taller se destacó que la respuesta ante eventos como una parada cardíaca debe ser sumamente veloz, lo que resalta la necesidad de contar con personal entrenado en el lugar.
La finalidad fue generar “un nuevo espacio cardioprotegido y personal preparado”, destacó el comandante General Rodolfo Canseco, jefe del cuerpo activo de Bomberos Ushuaia, en diálogo con Prensa Legislativa.
Uno de los puntos clave expuestos durante la jornada por los referentes de la capacitación fue la adquisición de equipamiento de seguridad de última generación. «Vimos que en la Legislatura han incorporado un desfibrilador externo automático», se señaló con satisfacción. Esta medida cumple con la legislación vigente, la cual establece que todos los entes públicos deben contar con este tipo de dispositivos para la reanimación.
Contar con la tecnología no es suficiente; la clave está en el factor humano. El taller se enfocó no solo en el uso técnico del desfibrilador y las maniobras de RCP, sino también en un conjunto de conocimientos básicos y fundamentales para la vida cotidiana. Entre ellos, se instruyó sobre la desobstrucción de la vía aérea por cuerpos extraños (tanto en adultos como en niños), el manejo inicial de hemorragias, crisis de epilepsia, convulsiones y accidentes domésticos.
Orlando Flores, capacitador de Bomberos Ushuaia y encargado de la actividad, puso en valor la importancia del «primer respondiente» ante una emergencia. Al respecto, señaló que «se trabajó sobre las maniobras y procedimientos de emergencia; si bien tienen una finalidad médica, en primera instancia deben ser ejecutados por la persona que se encuentra al lado de quien sufre el evento».
«La primera respuesta no tiene que ser de un médico. La primera respuesta es de quien está ahí al lado. Que el que está al lado te pueda auxiliar es garantía de supervivencia», explicó Flores, y agregó que «estas acciones aumentan sustancialmente las posibilidades de sobrevida de una víctima».
El capacitador a cargo del taller, Orlando Flores, mostró satisfacción con el desarrollo de la jornada y el desempeño de los agentes de la Legislatura. «Ambos cumplimos el objetivo de transmitir y de recibir todo este concepto de reanimar a cualquier persona; estamos completamente satisfechos», valoró Flores, quien calificó la respuesta y el trabajo práctico del personal legislativo como «un espectáculo» por su comodidad y compromiso.
Flores detalló que los contenidos priorizaron el reconocimiento y la resolución de emergencias tanto en el ámbito laboral y domiciliario, como en zonas agrestes. Esto incluyó desde la atención a niños y bebés hasta el proceso de espera controlada de la ambulancia.
Finalmente, el instructor sugirió que estas actividades de formación deben actualizarse periódicamente. Dado que las instituciones de salud a nivel mundial modifican y perfeccionan los procedimientos de reanimación y desobstrucción aproximadamente cada dos años (como ocurrió recientemente con nuevas técnicas recomendadas para bebés), Flores aconsejó que el personal reitere estas capacitaciones al menos con esa frecuencia para mantener la información al día y optimizar los tiempos de respuesta.



