El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile otorgó 56 decretos de rebaja de condenas por delitos sexuales contra menores, entre marzo y septiembre de 2026, en lo que resultó un modo de indulto, y también dejó en libertad a dos presos por crímenes de lesa humanidad. De las 56 personas sentenciadas por delitos contra menores, 27 corresponden a abuso sexual, y 29 a violaciones. La respuesta es una enorme y sostenida movilización de las organizaciones feministas, los movimientos sociales, estudiantes, que todavía continúa, a pesar de la represión.
PAGINA12 (Por Claudia Korol).- En Chile, los feminismos vuelven a poner el cuerpo y la voz frente a un poder que amenaza con retroceder sobre derechos conquistados. Frente fotográfico
La impunidad ante los crímenes de abuso sexual y de violaciones a menores, y ante los crímenes de lesa humanidad en la dictadura, son parte de la política negacionista del presidente chileno José Antonio Kast y de su gobierno.
Ésta ha promovido la enorme indignación y movilización de colectivas feministas y populares. Consuelo Chaparro, del Foro por el Derecho a la Educación Pública señala al respecto: “En Chile se ha desatado producto de esta situación una profunda crisis política, que generó el masivo rechazo transversal de todo un pueblo, de organizaciones como la Defensoría de la Niñez, e incluso de partidos de derecha como Renovación Nacional y la UDI. En ocho meses de gobierno, Kast ha perdido respaldo. Hoy día tiene un 25% de aprobación y más de 64% de desaprobación. Otras consultoras le dan 22,1% de aprobación. Un medio independiente, virtual, llamado Interferencia, hizo una investigación periodística sobre estas medidas asumidas por el gobierno. El responsable, la cara visible del gobierno es el Ministro de Justicia Fernando Rabat, quien dijo que los decretos respondían a una ley, y que no tenían otra opción. Diversos fallos judiciales confirmaron sin embargo que la reducción de condena es una facultad discrecional del Ministerio de Justicia, el cual puede rechazar esa solicitud. Esto generó mucha indignación social.”
Macarena Asenjo Segovia, integrante de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres comparte: “Como organizaciones sociales, feministas y transfeministas, estamos exigiendo la salida del Ministro de Justicia Fernando Rabat, ya que junto al presidente José Kast son los principales responsables de la liberación de 56 pederastas y dos torturadores que fueron cómplices en dictadura. Esto no fue un error, fue una decisión tomada concientemente por este gobierno negacionista, que tiene una agenda de impunidad, abierta incluso a indultar a violadores de derechos humanos, a torturadores. Son de un sector negacionista que hasta el día de hoy reivindica la dictadura de Pinochet. El presidente Kast dice asumir una responsabilidad política. Sin embargo ¿Cuál es la responsabilidad política que ha asumido? ¿Cuáles son los costos de tomar una decisión así? Hasta el día de hoy sigue manteniendo a Fernando Rabat en el Ministerio de Justicia… Hablaron mucho de seguridad a lo largo de toda la campaña electoral, sin embargo gran parte de los liberados contaban con informes periciales que advertían sobre el riesgo de incidencia como abusadores sexuales, pederastas y pedófilos. Hay una negación del delito y a la vez una falta de empatía. Esto representa un grave peligro tanto para las víctimas como para la sociedad en su conjunto. Entonces ¿de qué seguridad nos hablan? Sabemos que la violencia sexual ocurre mayoritariamente en entornos cercanos de familiares conocidos a las víctimas, y afecta de manera diferenciada a mujeres y niñas. Es por esto que es preocupante que hasta el día de hoy no hemos visto ni siquiera una condena por parte de la ministra del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, ante la liberación de pedófilos, pederastas y torturadores. Sólo se ha referido a un apoyo psicosocial para las víctimas. Pero nos seguimos preguntando de qué sirve este apoyo psicosocial cuando estos espacios son los mismos que vuelven a liberar a sus agresores”.
Francisca Droguett, de Feministas del Abya Yala advierte: “La reducción de condenas de 56 personas presas que están vinculadas a casos de pedofilia, violación, crímenes de lesa humanidad durante la dictadura -y también nos acabamos de enterar que entre ellos hay casos de narcotráfico internacional- nos parece el colmo, porque en la reducción de condenas lo que vemos es un marco muy amplio de impunidad. Es un gobierno ultra derecha que está incentivando la violencia hacia las niñeces, hacia las mujeres, lo que nos parece horroroso. No hay un pedido de disculpas, de perdón. Se exigió la salida del subsecretario de justicia por un tema netamente administrativo, porque hizo un video donde explicaba la situación, pero no por haber liberado a esos presos, por haber sugerido la reducción de condenas que implicó su liberación. Entonces, es indulto y es impunidad, y se sigue revictimizando. Es así que ya llevamos dos semanas movilizadas, colectivos feministas pero también familiares, víctimas directas de estos abusadores, y hoy más que nunca tenemos que denunciar esta situación.”
Los feminismos en las calles
En relación a la intensa resistencia resistencia feministas que se está presentando señala Macarena Asenjo Segovia: “El movimiento feminista chileno es autónomo, por ende nos respondemos a nosotras y a nosotras. No dependemos de ningún partido político ni de ninguna entidad más que nuestra organización autónoma. Llevamos muchos años desplegando un trabajo estructural en las calles, en espacios laborales, en espacios educativos y en espacios de distensión. Nos preguntamos por qué tanto el presidente como los diputados y diputadas pierden tiempo peleando con el movimiento feminista, en lugar de dedicarse a hacer su trabajo, y aún no entienden que los diputados y diputadas y el Estado están al servicio de los chilenos, chilenas y chilenes, no al revés. ¿Por qué no ocupan su tiempo en buscar maneras de proteger a las víctimas que son principalmente mujeres, niñas, víctimas de violencia y víctimas de tortura en dictadura? ¿Nos preguntamos por qué con toda la amplificación de prensa que tienen, con toda la maquinaria del Estado, por qué no utilizan esa energía en proteger a las víctimas? Este gobierno lo único que hace es quedar como lo que es, un gobierno negacionista y defensor de pederastas y pedófilos. No llama la atención tampoco, ya que José Antonio Kast en su momento estuvo del lado de Paul Schäfer, que sabemos que es un pederasta que propició espacios de abuso sexual a infancias durante la dictadura. Es por eso que las diversas organizaciones feministas y sociales seguiremos movilizadas de aquí al 25 de noviembre, el Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres. Nunca hemos soltado las calles y en esta instancia tampoco lo será, frente a la impunidad y la complicidad negacionista y pederasta de este gobierno”. Refiere también la ausencia de políticas públicas contra la violencia hacia las mujeres y disidencias: “El Estado de Chile sigue teniendo una deuda con la prevención de la violencia hacia mujeres, niñeces y disidencias sexogenéricas, con la promoción de vidas libres de violencia. Hoy en día hay un registros de 39 femicidios y un suicidio femicida. Los femicidios frustrados han aumentado y las denuncias por violencia sexual también. La ministra Judith Marín habla de que hubo una leve disminución de acuerdo a los registros que lleva el Sernameg (Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género), pero sabemos que esos registros están mal. La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres lleva su propio registro. Llevamos décadas registrando los femicidios y no existe tal disminución. Existe poca profundización de lo que significa la violencia. Si hay un entendimiento con respecto al fenómeno de los femicidios y de la violencia ¿cómo dejan libres a pederastas y pedófilos? Eso es poner nuevamente a los agresores en las calles. Vamos a seguir exigiendo la renuncia de Fernando Rabat, y vamos a seguir movilizadas y movilizades en las calles frente a la impunidad”.
Francisca Droguett denuncia a continuación la respuesta represiva del gobierno de Kast: “La semana pasada, cuando estuvimos fuera del Ministerio de Justicia, y esta semana, que hicimos la acción “un violador en tu camino” de Las Tesis, afuera de la Moneda, hubo permanentemente un gran contingente policial, descuadrado. En la primera acción, casi había un policía por persona, y en el forcejeo, le rompieron la cabeza a una mujer mayor de 60 años, vinculada a la lucha por los derechos humanos. En esta ocasión trataron de hostigarnos, pero nosotras éramos tantas, tan concentradas en la acción, que finalmente no lo lograron”.
Los Carabineros reprimieron este jueves a estudiantes secundarios y universitarios que se manifestaban por estos hechos. Pero no lograron detener la protesta nombrada como “Mochilazo estudiantil”. Por el contrario, pareciera que el gobierno chileno está decidido a encender la furia de jóvenes, de feministas, de activistas de derechos humanos y de movimientos populares, echando fuego a una sociedad que aprendió a resistir y que lo sigue haciendo, en defensa de la vida y de la dignidad. La respuesta al abuso sexual infantil y a las violencias y torturas, tendrán un momento de máxima convocatoria en Chile este 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres instituido por la ONU en homenaje a Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, «las Mariposas», activistas políticas de la República Dominicana asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Trujillo. La memoria antidictatorial, antes y después, se seguirá multiplicando en las calles, en Chile y en toda Abya Yala.



