Esta tarde fueron trasladados a indagatoria Zapico y Solís. El caso fue caratulado como “robo simple” ya que el agravado hace referencia a vivienda o lugar habitado.
La causa, a pesar del cuantioso botín obtenido que fueron 30 millones de pesos en joyas, fue tipificada como robo simple por la Fiscalía ya que el “robo agravado por efracción” o daño, hace referencia a casa o vivienda habitada, no siendo el caso de una joyería de madrugada.
Martín Ezequiel Zapico y Sergio Orlando Solís se negaron a declarar, siendo el primero de estos el más complicado en razón de su fisonomía física que lo hace fácilmente distintivo en las cámaras de seguridad pese a estar encapuchado, además de haberse encontrado unas pocas alhajas en su poder al momento de su detención.
En cuanto a Solís, su abogado el Dr. Lucas Sartori, solicitó diversas medidas de prueba en torno a la labor policial y los investigadores a fin de determinar como logran identificarlo cuando no es visible su rostro en todas las cámaras colectadas, así como tampoco se encontraron elementos del robo en su poder.
Las defensas no presentaron pedidos de excarcelación por lo que continuarán detenidos por un mínimo de diez días que es el plazo legal que ahora se abre para que la jueza de la causa, la Dra. Cecilia Cataldo, resuelva su situación procesal.



