Gastón Toledo Saldaño presentó la semana pasada en Buenos Aires dos trabajos que ponen en discusión la cronología tradicional del magnate magallánico y el origen del modelo ganadero austral. Sostiene que Menéndez llegó a la Patagonia un año antes de lo que dice la historia oficial, y no solo: lo hizo a bordo de una misión del Estado argentino.
RÍO GRANDE. – No fue una participación más. En el marco de la 85ª Semana de Geografía y el 36° Simposio para la Enseñanza de la Geografía, en el Salón Micro-cine del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el historiador riograndense Gastón Toledo Saldaño puso sobre la mesa una tesis incómoda: que la historia económica del extremo austral americano se empezó a escribir antes, y de otra manera, de lo que cuentan los manuales.
El congreso, bajo el lema “Territorios en disputa: geopolítica de los recursos estratégicos”, reunió a referentes del ámbito geográfico y cartográfico nacional, entre ellos el presidente de GÆA Sociedad Argentina de Estudios Geográficos, Dr. Daniel Oscar Lipp, y la coordinadora general del encuentro, Raquel B. Barrera de Mesiano.
Toledo Saldaño expuso en la jornada de apertura su trabajo “El Eslabón McClelland. Geopolítica de las dinámicas transfronterizas y el proceso de configuración espacial de Patagonia austral decimonónica”.
Allí propuso una lectura que conecta lo global con lo local: el impacto del capital transnacional en la administración del territorio austral no se explica solo desde la frontera, sino desde procesos mundiales como la Cotton Famine (1861-1865), la crisis de producción algodonera en Estados Unidos durante la Guerra de Secesión.
Según su hipótesis, esa crisis aceleró la búsqueda de nuevos espacios productivos y de nuevas materias primas, y ayuda a entender el origen y la aceleración del modelo ganadero e industrial en la Patagonia. No fue un desarrollo aislado ni espontáneo. Fue parte de una reconfiguración global.
La tapa de Todo es Historia
La presentación en Buenos Aires coincidió con la publicación de la edición N°705 de la revista Todo es Historia —fundada por Félix Luna y dirigida actualmente por Eliana de Arrascaeta—, correspondiente a octubre de 2026.
La portada y el artículo central de ese número llevan la firma de Toledo Saldaño: “1874. Tripulante de una misión militar: Pasajero de la Rosales, primer viaje a la Patagonia de José Menéndez”.
Es allí donde el autor plantea su hallazgo más polémico.
Según la biografía tradicional, el magnate magallánico José Menéndez llega a la Patagonia en 1875 y construye su imperio desde la figura del pionero solitario, del self-made man que prospera por esfuerzo propio en la frontera.
Toledo Saldaño sostiene otra cosa.
A partir del cruce de memorias navales e historiográficas, afirma que Menéndez ya había navegado y explorado las costas australes en 1874, a bordo del bergantín goleta Rosales, integrando una comitiva militar y científica oficial junto a figuras como Francisco P. Moreno y Carlos Berg. Un año antes de lo que registra la literatura corriente.
Si esa datación se confirma, el desfase no es un detalle de calendario. Es un cambio de interpretación.
Porque entonces Menéndez no llega a ciegas a un territorio vacío. Llega con información. Con contactos. Con conocimiento previo del terreno, de las rutas, de los actores y de las disputas.
El autor lo define como una “ventaja informativa” otorgada por la logística del Estado-Nación argentino, en un contexto de alta tensión fronteriza con Chile.
Y esa ventaja, sostiene, es la que permite entender mejor el posterior ascenso económico de Menéndez: no como el triunfo de un individuo aislado, sino como parte de un patrón de cooperación informal entre Estado, ciencia, fuerzas militares y capital privado en la configuración del espacio austral.
Qué se discute, qué falta probar
La tesis de Toledo Saldaño reabre tres preguntas centrales:
- ¿Cuándo empezó realmente el poder de Menéndez?
Si su primer viaje fue en 1874 y no en 1875, su historia no empieza con la llegada, sino con una misión previa. - ¿Fue Menéndez un pionero solitario o un actor de red?
La investigación propone desplazar el mito liberal del pionero y pensar en redes, información y apoyo estatal. - ¿Cómo se construyó la soberanía en el sur?
El autor habla de “soberanía delegada”: un Estado que no siempre ocupa directamente, pero que habilita, informa y articula a actores privados que después ocupan el territorio.
Con disertaciones en el IGN, debates con colegas y una fuerte presencia en la divulgación nacional, el viaje a Buenos Aires consolidó una línea de investigación que Toledo Saldaño viene desarrollando desde 2012.
No cierra el debate. Lo reabre. Y lo hace donde más duele: en los cimientos del relato sobre quién hizo la Patagonia, cómo se hizo, y a costa de qué.



