Critican que la iniciativa no moderniza sino que facilita despidos y precarización laboral, afectando negativamente a las economías regionales y el empleo.
PAGINA 12.- A horas del tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, un grupo de gobernadores peronistas lanzó un duro comunicado criticando la propuesta oficialista y llamando a las “distintas fuerzas políticas” a votar en contra de esta iniciativa, al argumentar que “ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos conquistados ni a la reducción de protecciones”.
En un comunicado titulado “Trabajo, federalismo y desarrollo: el camino a una verdadera modernización”, los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa), Elías Suárez (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja) y Sergio Ziliotto (La Pampa) manifestaron su “pleno rechazo al proyecto de reforma laboral” y remarcaron la “necesidad de encarar reformas y transformaciones en los marcos normativos que regulan el mundo del trabajo”.
“La legislación laboral debe actualizarse frente a los cambios tecnológicos, productivos y sociales que atraviesan nuestras sociedades. Sin embargo, ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos conquistados ni a la reducción de protecciones, sino, por el contrario, a reconocer nuevas garantías en un mercado laboral crecientemente inestable”, explicaron los gobernadores.
El proyecto oficialista, advirtieron en ese sentido, «debilita derechos individuales y colectivos en un contexto nacional y mundial de creciente incertidumbre laboral». A esto se suma que se impulsa en el marco de una política económica que “ha provocado caída de la actividad, retracción del consumo, cierre de empresas y aumento del desempleo y la precarización”, observaron.
En el comunicado, los gobernadores también respondieron a las críticas de los legisladores oficialistas, que los acusan de querer aferrarse a sistemas laborales que no se adaptan a la época actual. “No nos oponemos, como sostienen los supuestos ‘modernizadores’, a todo cambio. Nos oponemos a ESTE paquete de cambios, que nada tiene de moderno sino que simplemente consolida la desprotección”, sostuvieron los mandatarios provinciales.
La Organización Internacional del Trabajo, recordaron en ese marco, “ha establecido lineamientos claros sobre lo que implica una modernización laboral auténtica, basada en más derechos, mayor formalización y diálogo social” y “la iniciativa en debate avanza en sentido contrario: no moderniza, precariza”, aseguraron.
“No generará más empleo”
Respecto a la postura del Gobierno de Javier Milei, que sostiene que el proyecto ayudará a crear empleo, los gobernadores señalaron que los argumentos que invoca la administración ultraderechista ”no se condicen con la evidencia».
“Tal como sucedió con anteriores experimentos de flexibilización laboral, esta reforma no generará más empleo ni promoverá la formalización; por el contrario, facilitará despidos, reducirá estándares de protección y trasladará riesgos e incertidumbre hacia los trabajadores”, anticiparon.
Además, se trata de una reforma “profundamente antifederal” ya que “sus efectos impactarán de manera directa sobre las ya golpeadas economías regionales y las provincias productivas, sin contemplar sus particularidades ni abrir instancias de diálogo con los gobiernos subnacionales”.
Respecto a la informalidad laboral, problema central de la Argentina, los mandatarios sostuvieron que “no se resuelve recortando derechos a quienes los tienen” sino que “se aborda mediante políticas activas de desarrollo productivo, incentivos a la formalización, innovación normativa y una estrategia económica que promueva la producción, el mercado interno y la generación de empleo de calidad”.
El plan económico de Javier Milei, por el contrario, pulverizó 21.000 empresas y casi 300.000 puestos de trabajo, “con los niveles más bajos de utilización de la capacidad instalada y, por primera vez, inversión extranjera negativa”, repasaron.
“Para crear trabajo, en un mundo hoy proteccionista, hace falta emprender políticas federales de desarrollo e industrialización”, plantearon los gobernadores, que cerraron el comunicado con una convocatoria “a todas las fuerzas políticas a defender un activo central de la sociedad argentina: el sistema de derechos sociales y laborales construido a lo largo de décadas con el aporte de distintos espacios políticos y actores sociales”.
“La Argentina necesita modernizar su legislación laboral para ampliar derechos y promover el trabajo formal, no para retroceder en materia de protección. El futuro se construye asegurando derechos, progreso y desarrollo. Ese es el camino que proponemos y que estamos dispuestos a debatir en el marco del diálogo democrático y el respeto institucional», concluyeron los mandatarios.





