Fabiola Jara y Agustina Ojeda compartieron su experiencia en AIRE LIBRE FM, donde relataron el camino recorrido hasta recibirse, los desafíos personales y el valor de apostar a la educación en Tierra del Fuego.
Dos nuevas profesionales celebran su título en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Río Grande. Se trata de Fabiola Jara, de 34 años, y Agustina Ojeda, de 29, quienes recientemente culminaron la carrera de Ingeniería Química tras un proceso que ambas definieron como “largo y desafiante”.
En diálogo con Aire Libre FM, las flamantes egresadas contaron que, si bien comenzaron la carrera en el mismo año —2015—, sus trayectos fueron distintos. Agustina finalizó en diciembre, mientras que Fabiola lo hizo en febrero de este año.
Ambas coincidieron en que el recorrido académico no siempre se ajusta a los tiempos ideales. “Es muy difícil decir que en cinco años se termina la carrera, porque también influyen situaciones personales que van surgiendo”, señalaron.
En el caso de Fabiola, su historia tiene además un componente migratorio. Oriunda de Ecuador, llegó a la Argentina en 2014 y, tras un paso por Córdoba, se radicó en Río Grande. Allí decidió reinventar su camino académico: dejó atrás sus estudios en Psicología y optó por la Ingeniería Química, una elección vinculada a su formación secundaria.
“Uno de los mayores desafíos fue adaptarme al clima, viniendo de un lugar cálido”, recordó, aunque destacó que con el tiempo logró integrarse y avanzar en su formación.
Por su parte, Agustina, nacida y criada en Río Grande, contó que la ingeniería no fue su primera opción. En un principio pensaba estudiar una carrera vinculada a la salud, pero las limitaciones económicas la llevaron a elegir una alternativa disponible en la provincia.
“Pensé: voy a elegir lo más difícil para demostrarme que puedo hacerlo. Y lo logré”, expresó, valorando el esfuerzo sostenido a lo largo de los años.
Ambas coincidieron en que la Ingeniería Química abre múltiples posibilidades laborales, más allá del estereotipo del trabajo en laboratorio. Desde la industria petrolera hasta los sistemas de gestión y calidad, el campo profesional es amplio y diverso.
Actualmente, Agustina se desempeña en el CENTEC, el único laboratorio de calibraciones y ensayos de la provincia, donde comenzó como pasante y hoy asume mayores responsabilidades técnicas. En tanto, Fabiola se encuentra trabajando en áreas vinculadas al control de calidad, dando sus primeros pasos en el ámbito profesional.
Finalmente, destacaron que más allá de la dificultad, estudiar una ingeniería es una meta alcanzable con constancia y compromiso. “Es una carrera difícil, pero no imposible”, resumieron.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3



