Desde el Ministerio de Educación de Tierra del Fuego señalaron que el edificio del CPET de Río Grande se encontraba en condiciones para el inicio de las clases, aunque posteriormente se registró un descenso de la temperatura que obligó a suspender el dictado y retirar a los estudiantes.
La directora de Educación Secundaria, Marisa Arredondo, explicó que las calderas fueron encendidas el día anterior y que durante la madrugada se realizaron controles para verificar su funcionamiento.
“Nosotros como Ministerio nos acercamos y estaban dadas las condiciones para el dictado de clases”, sostuvo Arredondo, quien agregó que a las 7 de la mañana la institución presentaba una determinada temperatura, pero posteriormente “alguien o algunos abrieron las ventanas y eso enfrió el edificio”.
Ante esta situación, desde la cartera educativa solicitaron al establecimiento que revise las cámaras de seguridad para determinar quiénes ingresaron al edificio antes del comienzo de la jornada y si alguna de esas personas dejó abiertas las ventanas.
Arredondo señaló que la directora del establecimiento debió tomar la decisión de retirar a los estudiantes ante las bajas temperaturas. “Esto no debemos ocultarlo y pedir a los padres que hablen con sus hijos”, manifestó.
En ese sentido, aclaró que, si se determina que la apertura de las ventanas fue realizada por un adulto, se evaluarán los pasos a seguir “en base a los términos legales”.
Finalmente, desde el Ministerio indicaron que se llevarán adelante nuevas inspecciones en el establecimiento para determinar si están dadas las condiciones para que las clases puedan desarrollarse normalmente durante el turno tarde.



