Finalizada la temporada invernal, el Comando del Área Naval Austral (ANAU) retomó los trabajos de puesta en valor de los Puestos de Vigilancia y Control del Tránsito Marítimo (PVYCTM) emplazados en el extremo sur del país, con el objetivo de mejorar sus condiciones de habitabilidad y operatividad.
Estos puestos, ubicados en la Península Mitre y Puerto Parry (Isla de los Estados), son cubiertos por dotaciones de la Armada Argentina que permanecen allí durante períodos de aproximadamente 45 días, cumpliendo tareas de vigilancia y control del tránsito marítimo en un área de alto valor estratégico. Las obras buscan optimizar el entorno de vida y de trabajo de ese personal.
En una primera etapa, las obras se concentran en el PVYCTM “Buen Suceso”, en el extremo oriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego. La supervisión técnica está a cargo de profesionales de arquitectura e ingeniería que prestan servicios en Ushuaia, mientras que la ejecución se realiza con personal de la Base Naval Ushuaia. Posteriormente, las tareas se extenderán al Apostadero “Comandante Luis Piedrabuena”.
El proyecto demanda un importante esfuerzo logístico que involucra a distintos componentes de la Institución. Durante la temporada estival anterior, el traslado de los materiales de construcción contó con el apoyo de buques, vehículos anfibios logísticos del Comando de la Infantería de Marina y de helicópteros del Comando de la Aviación Naval.
En ese marco, del 23 al 25 de octubre, el patrullero oceánico ARA “Piedrabuena”, actual buque estación en Ushuaia, trasladó los equipos de trabajo conformados con personal militar junto con un importante volumen de materiales adquiridos para completar las obras.
De esta manera, la Armada Argentina reafirma su compromiso con el sostenimiento de las operaciones y el ejercicio de la soberanía en el mar austral.
Gaceta Marinera



