A partir de ahora el gobierno brasileño mantendrá la representación diplomática en el nivel de “encargado de negocios”, una decisión que implica una fuerte rebaja en la relación bilateral.
Recordemos que el embajador Bitelli tuvo que viajar a Brasil, convocado por el canciller Mauro Vieira, mientras su homólogo argentino, Pablo Quirno intentaba bajar el nivel del conflicto. Sin embargo, y luego de las quejas del gobierno brasileño, Milei redobló la apuesta en una entrevista televisiva: "¿Así que el señor Lula se siente muy tocado si le digo que es un chorro? Si es ladrón, si fue presidiario...".
Esto provocó que Vieira le entregara una nota de formal de protesta al embajador argentino en Braslilia, Daniel Raimondi, en la cual también anunciaban que rebajarán el vínculo al nivel de encargado de negocios y pospondrá sin fecha el retorno del embajador Bitelli.
La Cancillería de Argentina destacó que la decisión de rebajar las relaciones fue “adoptada unilateralmente” por Brasil y agregó que Argentina “lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones ideológicas”.
La nota omite mencionar los insultos de Milei, a Lula y la insistencia en los mismos. Plantea que “en los últimos años se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países. En todos esos casos, sin excepción, la Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático”. Luego, el texto continuó en primera persona: “Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional”.


