Se trata de un Boeing B-737 C-40 Clipper, el cual suele ser utilizado para trasladar altos mandos militares, miembros del Pentágono o del Departamento de Estado.
Según se conoció la aeronave permaneció durante dos días en la Ciudad de Buenos Aires antes de dirigirse a Ushuaia. El vuelo se habría realizado sin comunicación pública previa por parte del Gobierno Nacional ni de los organismos de defensa argentinos responsables de autorizar este tipo de operaciones.
Desde la administración provincial aclararon que no tuvieron injerencia en la llegada del avión, dado que la autorización para el ingreso de aeronaves oficiales extranjeras es competencia exclusiva del Estado nacional.
Además se conoció de otros dos aviones privados que partieron desde San Fernando que llegaron a Ushuaia, también sin comunicación oficial.
El hecho se produce en medio de rumores sobre un eventual acuerdo bilateral vinculado al control del puerto fueguino, un enclave clave por su rol logístico, turístico y científico para el acceso a la Antártida.





