Villarruel lanzó un programa de alivio financiero para empleados del Senado
La medida habilita adelantos de hasta tres sueldos netos a tasa cero para que el personal legislativo pueda cancelar la totalidad de sus deudas. Desde ...
La medida habilita adelantos de hasta tres sueldos netos a tasa cero para que el personal legislativo pueda cancelar la totalidad de sus deudas.
Desde sus redes sociales la vicepresidenta aseguró, “Aprobamos el Programa de Alivio Financiero para el personal legislativo, una iniciativa financiada con recursos provenientes del ahorro realizado en la administración del Senado de la Nación”.
Detalló que la medida, que afectaría el 9% de lo acumulado por recuperos y ahorros, tiene como finalidad acompañar a los trabajadores frente al impacto del endeudamiento en la economía familiar.
Se hace mediante un adelanto excepcional de haberes destinado exclusivamente a cancelar sus deudas a tasa cero pero con devolución de la totalidad del monto en hasta 9 meses.
“La usura está mal, el ahorro y la dignidad de los trabajadores está bien”, remarcó.
La medida instrumentada a través del Decreto Presidencial del Senado 0630/2026, permite a los empleados acceder a un adelanto excepcional de haberes equivalente a un máximo de tres sueldos netos, calculados sobre la liquidación salarial de octubre de 2026.
El beneficio, que está orientado de forma exclusiva a la cancelación total de obligaciones financieras preexistentes, no contempla intereses, comisiones ni gastos administrativos de ninguna especie. Los trabajadores beneficiarios deberán devolver estrictamente el monto del capital recibido en un plazo máximo de nueve cuotas mensuales.
La iniciativa se financia íntegramente con recursos provenientes del ahorro acumulado en la propia administración del Senado.
Para justificar la medida, el decreto se apoya en datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que reflejan el crecimiento del endeudamiento familiar y el impacto de la situación económica en los ingresos. El acceso abarca deudas con bancos, gremios, billeteras virtuales y prestamistas no bancarios, dejando fuera los créditos hipotecarios y prendarios.