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Tierra del Fuego envejece y crece la necesidad de centros para la tercera edad

Minuto Fueguino

El crecimiento de la población adulta mayor comienza a convertirse en uno de los principales desafíos sanitarios de Tierra del Fuego. El neurólogo Patricio Labal advirtió que la provincia atraviesa una transformación demográfica que ya se refleja en los consultorios y consideró necesario comenzar a planificar servicios, infraestructura y políticas específicas para una franja etaria que continuará aumentando durante los próximos años. Los datos permiten dimensionar el cambio. En 2001 residían en

El crecimiento de la población adulta mayor comienza a convertirse en uno de los principales desafíos sanitarios de Tierra del Fuego. El neurólogo Patricio Labal advirtió que la provincia atraviesa una transformación demográfica que ya se refleja en los consultorios y consideró necesario comenzar a planificar servicios, infraestructura y políticas específicas para una franja etaria que continuará aumentando durante los próximos años.
Los datos permiten dimensionar el cambio. En 2001 residían en Tierra del Fuego 4.758 personas mayores de 60 años, cantidad que creció a 8.140 en 2010 y alcanzó las 20.321 en el Censo 2022. De esta manera, en poco más de dos décadas se multiplicó significativamente la presencia de adultos mayores dentro de la estructura poblacional fueguina.
Durante una entrevista en el programa TrenX, Labal aseguró que esa modificación dejó de ser solamente una cuestión estadística y puede observarse diariamente en la atención médica. “Cuando yo llegué, no veía gente de más de 70 años. Era algún caso esporádico”, recordó. La realidad actual, sostuvo, es completamente diferente: “Hoy yo veo todos los días gente de 70 y 80 años, todos los días”.
A la mayor expectativa de vida se suma otro fenómeno particular de Tierra del Fuego. Muchas personas que llegaron a la provincia décadas atrás, formaron sus familias y permanecieron definitivamente en el territorio ahora trasladan a sus padres desde otras provincias para tenerlos cerca. Labal explicó que recibe pacientes recién llegados que se radican en la isla precisamente porque sus hijos decidieron traerlos a vivir con ellos.
Frente a ese escenario, el neurólogo cuestionó con dureza la ausencia de espacios especializados. “Tenemos gente grande, no sabemos dónde pueden estar, no tenemos lugares especializados”, manifestó. Según señaló, existen profesionales capacitados, pero falta una estructura que permita concentrar y coordinar la atención. “No hay nada pensado, no hay nada diagramado, no hay nada planificado”, afirmó.
Labal también planteó que la discusión no debe limitarse a cuánto aumentó la expectativa de vida, sino a las condiciones en las que las personas atravesarán esos años. “Ese aumento de la expectativa de vida viene acompañado con una mejoría en la calidad de vida, que son cosas distintas”, indicó. En ese sentido, dejó una pregunta que sintetiza su preocupación: “¿Qué calidad de vida le estamos dando a nuestros viejos?”.
El envejecimiento poblacional traerá además una mayor presencia de patologías vinculadas con edades avanzadas. El especialista mencionó entre ellas las demencias y las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, cuadros que adquieren mayor incidencia a medida que aumenta la longevidad. La medicina, explicó, logró reducir considerablemente otras causas de mortalidad, pero ahora debe enfrentar enfermedades asociadas a una población que consigue vivir más años.
Para Labal, Tierra del Fuego necesita avanzar no solamente en la formación y disponibilidad de gerontólogos, sino también en la creación de instituciones capaces de ofrecer una atención interdisciplinaria. “No tenemos un centro donde poder recibir profesionalmente con gente capacitada, con gente preparada, con el equipamiento, con el recurso humano y el recurso material que sea necesario”, remarcó.
El neurólogo consideró que el desafío requiere proyectar el sistema sanitario más allá de las necesidades inmediatas. “Habrá que preguntar a los políticos, a los legisladores, a los del Ministerio de Salud cuál es la proyección de acá a cinco años”, expresó. Para el especialista, el fenómeno continuará creciendo y obligará a Tierra del Fuego a definir cómo garantizar atención, acompañamiento y calidad de vida a una población adulta mayor cada vez más numerosa.