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Tierra del Fuego busca fortalecer la presencia argentina en dos áreas estratégicas del Atlántico Sur

Minuto Fueguino

El futuro de dos importantes espacios marítimos del Atlántico Sur comenzó a discutirse en el Consejo Federal Pesquero, luego de que Tierra del Fuego reclamara avanzar con los instrumentos necesarios para administrar el Área Marina Protegida Yaganes. La propuesta provincial recibió el acompañamiento del organismo nacional y abrió la posibilidad de incorporar a las gestiones el área Namuncurá–Banco Burdwood. El objetivo es establecer mecanismos de conservación, investigación científica, vigilancia

El futuro de dos importantes espacios marítimos del Atlántico Sur comenzó a discutirse en el Consejo Federal Pesquero, luego de que Tierra del Fuego reclamara avanzar con los instrumentos necesarios para administrar el Área Marina Protegida Yaganes. La propuesta provincial recibió el acompañamiento del organismo nacional y abrió la posibilidad de incorporar a las gestiones el área Namuncurá–Banco Burdwood. El objetivo es establecer mecanismos de conservación, investigación científica, vigilancia y regulación pesquera en sectores considerados estratégicos para la Argentina.
La discusión no se limita exclusivamente a la protección de los ecosistemas marinos, sino que también comprende la necesidad de fortalecer la presencia argentina en aguas australes. Ambas áreas poseen importancia ambiental, científica y geopolítica, por lo que su administración requiere coordinación entre distintos organismos del Estado. En ese escenario, la Provincia busca que se definan herramientas concretas para ordenar las actividades permitidas y garantizar el cumplimiento de las restricciones vigentes.
Un pedido provincial para avanzar con el manejo de YaganesLa iniciativa fue presentada formalmente por el gobernador Gustavo Melella mediante la Nota 935/2026, fechada el 29 de septiembre, en la que solicitó al Consejo Federal Pesquero acelerar el tratamiento del Plan de Manejo del Área Marina Protegida Yaganes. El planteo fue llevado al organismo por Diego Marzioni, recientemente incorporado como representante fueguino ante el Consejo. La presentación expuso la necesidad de pasar de los objetivos generales de protección a una administración efectiva del espacio marítimo.
Uno de los puntos centrales es establecer criterios que permitan desarrollar investigaciones científicas, realizar monitoreos ambientales y regular las actividades pesqueras en aquellos sectores donde estén legalmente autorizadas. La propuesta contempla que cualquier aprovechamiento de los recursos naturales respete las condiciones de conservación establecidas para el área protegida. De esta manera, se busca contar con instrumentos de gestión que permitan compatibilizar la preservación de la biodiversidad con las actividades productivas sustentables.
El Banco Burdwood también quedó incorporado a la discusiónDurante el análisis del pedido fueguino, los integrantes del Consejo Federal Pesquero consideraron conveniente extender las gestiones al Área Marina Protegida Namuncurá–Banco Burdwood. Esta incorporación amplía el alcance de la iniciativa original y plantea la posibilidad de trabajar sobre ambos espacios mediante una estrategia coordinada. La propuesta responde a la vinculación geográfica y estratégica que existe entre estas áreas del Atlántico Sur.
La intención es avanzar hacia un esquema que facilite las investigaciones oceanográficas, el seguimiento de los ecosistemas y las tareas de vigilancia marítima. También se contempla la articulación de capacidades científicas, ambientales, logísticas y operativas para mejorar la administración de estos sectores. El desarrollo de mecanismos conjuntos permitiría abordar de manera más integral las necesidades de conservación y control, respetando las particularidades legales de cada área.
La importancia de la presencia argentina en el Atlántico SurOtro de los aspectos que atraviesa la propuesta está relacionado con los intereses soberanos de la Argentina en el extremo austral. Desde el Gobierno fueguino consideran que una administración efectiva de las áreas marinas protegidas contribuye a fortalecer la presencia nacional en espacios marítimos de relevancia estratégica. La investigación científica, el monitoreo permanente y la coordinación institucional aparecen como herramientas fundamentales dentro de ese objetivo.
El planteo también pone en discusión la necesidad de mejorar la capacidad estatal para supervisar las actividades que se desarrollan en aguas australes. La protección de los recursos naturales requiere instrumentos que establezcan responsabilidades, procedimientos y criterios de intervención. En ese sentido, los planes de manejo constituyen una herramienta para organizar las políticas ambientales y las actividades autorizadas dentro de los límites establecidos por la legislación.
Convocarán a Parques Nacionales para continuar las gestionesTras analizar la presentación, el Consejo Federal Pesquero resolvió respaldar el pedido provincial y promover las actuaciones necesarias para avanzar con los planes de manejo de Yaganes y Namuncurá–Banco Burdwood. Además, sus integrantes acordaron por unanimidad convocar cuanto antes al presidente de la Administración de Parques Nacionales. La participación de ese organismo será importante para continuar con el procedimiento administrativo y definir los pasos necesarios para la implementación de los instrumentos.
Sin embargo, el acompañamiento del Consejo no significa que los planes hayan quedado aprobados. La decisión representa un avance institucional, pero todavía resta completar las instancias correspondientes y alcanzar las definiciones administrativas necesarias. La reunión con las autoridades de Parques Nacionales será una de las próximas etapas para determinar cómo continuará el proceso.
Para Tierra del Fuego, la posibilidad de contar con planes de manejo efectivos representa un paso hacia una mayor organización de las políticas vinculadas con el Atlántico Sur. La iniciativa busca reunir objetivos ambientales, científicos y estratégicos dentro de un mismo esquema de administración. Su concreción dependerá de los acuerdos y decisiones que adopten los organismos nacionales responsables de intervenir en la gestión de ambas áreas protegidas.