Río Grande: volvieron a detener a dos hombres que deben declarar por una brutal golpiza en la cárcel
Jonatan Burgoa y su hijo Alexis Maximiliano Burgoa fueron aprehendidos nuevamente tras protagonizar un incidente con efectivos policiales. Ambos figuran como víctimas en una causa que investiga una violenta agresión dentro de la Unidad de Detención de Río Grande, donde también se encuentran bajo investigación quince agentes penitenciarios. Un nuevo episodio policial volvió a involucrar a Jonatan Burgoa, de 41 años, y a su hijo Alexis Maximiliano Burgoa Zapata, de 22, quienes fueron detenidos durante la noche del martes en la calle Sarmiento al 2000 de Río Grande. Según la información policial, ambos se encontraban alterados y comenzaron a arrojar piedras y tarimas contra un patrullero que permanecía en el sector cumpliendo una consigna judicial. Ante la situación, los efectivos solicitaron refuerzos y procedieron a su aprehensión, quedando a disposición de la Fiscalía de turno. El hecho adquiere relevancia porque ambos deben prestar declaración testimonial en una investigación judicial por una violenta agresión ocurrida el pasado 9 de mayo en el pabellón B de la unidad carcelaria. En aquella oportunidad, padre e hijo, junto con Pedro Jesús Flores, de 19 años, fueron atacados por un grupo de diez internos. La causa se encuentra en manos del Juzgado de Instrucción Nº 3 del Distrito Judicial Norte y también involucra a quince integrantes del Servicio Penitenciario, investigados por una presunta omisión en el cumplimiento de sus funciones. La investigación enfrenta dificultades para avanzar debido a que los tres damnificados todavía no prestaron declaración testimonial. Aunque sus testimonios estaban previstos para el viernes pasado, ninguno compareció ante la Justicia. Las audiencias ya habían sido postergadas anteriormente por diferentes circunstancias y, desde que ocurrieron los hechos, los involucrados habían manifestado su decisión de no denunciar la agresión sufrida dentro del establecimiento penitenciario. Los tres hombres recuperaron la libertad en la causa por la que originalmente permanecían detenidos. Sin embargo, de acuerdo con la información difundida, posteriormente protagonizaron distintos episodios que derivaron en nuevas aprehensiones y posteriores excarcelaciones. La reciente intervención policial contra Jonatan y Alexis Burgoa vuelve a ponerlos en el centro de la atención judicial, mientras continúa pendiente el esclarecimiento de las responsabilidades por la golpiza ocurrida en el ámbito carcelario. Ahora la Justicia deberá resolver la situación procesal de los dos hombres tras el último incidente, además de evaluar si corresponde disponer su traslado mediante la fuerza pública para garantizar que comparezcan como testigos. Sus declaraciones son consideradas relevantes para reconstruir lo sucedido dentro del pabellón y determinar tanto la participación de los internos señalados como las eventuales responsabilidades del personal penitenciario investigado. ]]>