Proyectan una planta salmonera que podría generar 250 puestos de trabajo en Río Grande
11:32 | Inversores salteños asociados a una empresa chilena especializada en salmonicultura avanzan con un proyecto para producir salmón en tierra firme al norte de Río Grande. La iniciativa demandaría una inversión de $12.500 millones.
En medio de la preocupación por la caída de la actividad industrial y la pérdida de puestos de trabajo en Tierra del Fuego, un proyecto de producción de salmones en tierra firme comienza a tomar forma en Río Grande con una inversión estimada en 12.500 millones de pesos y la promesa de generar entre 200 y 250 empleos directos.La iniciativa es impulsada por el empresario fueguino Osvaldo "Sulko" Romero junto a un grupo de inversores salteños que se asociaron con una empresa chilena de amplia trayectoria en la industria salmonera. Según confirmó el propio Romero, el emprendimiento se instalaría en un predio de 80 hectáreas al norte de Río Grande y podría iniciar su etapa de desarrollo en los próximos meses.El proyecto ingresó recientemente en una nueva etapa tras obtener el marco legal necesario para avanzar. Su concreción es posible gracias a la Ley de Acuicultura sancionada por la Legislatura fueguina, una normativa que habilitó determinados desarrollos acuícolas en tierra firme, al tiempo que mantuvo las restricciones para la instalación de salmoneras en aguas del Canal Beagle y agua dulce. La ley fue objeto de un intenso debate en la provincia. Mientras sectores vinculados a la producción y al desarrollo económico defendieron la necesidad de generar nuevas alternativas de inversión y empleo, organizaciones ambientalistas manifestaron reparos sobre los posibles impactos de la actividad y reclamaron controles rigurosos para resguardar los ecosistemas fueguinos.En este caso, los impulsores aseguran que la producción se realizará íntegramente en tierra mediante sistemas especialmente diseñados para la actividad, incorporando tecnología de monitoreo permanente y procesos automatizados para el control de las condiciones ambientales.Uno de los cambios recientes estuvo relacionado con la ubicación del emprendimiento. El terreno originalmente seleccionado fue descartado debido a su proximidad con el vertedero municipal, por lo que los inversores resolvieron trasladar el proyecto unos cinco kilómetros más al norte. Allí prevén desarrollar una operación de escala industrial.Según explicó Romero, la firma chilena asociada cuenta con décadas de experiencia en el sector, presencia en mercados internacionales y tecnología aplicada a la producción acuícola. El sistema productivo utilizará principalmente agua dulce tratada y salinizada según las necesidades biológicas de los peces, mientras que las distintas etapas de crecimiento se desarrollarán en instalaciones terrestres.La inversión prevista ronda los 12.500 millones de pesos y figura entre las iniciativas privadas de mayor magnitud anunciadas recientemente para la ciudad. Además del impacto económico, uno de los aspectos que más expectativa genera es la creación de empleo. De acuerdo con las estimaciones preliminares, la empresa comenzaría a operar con una planta de entre 200 y 250 trabajadores.La iniciativa también contempla la capacitación de mano de obra local. Según adelantó Romero, especialistas vinculados a la empresa participarán en la formación de trabajadores fueguinos para cubrir buena parte de los puestos que demandará la futura operación.Otro de los puntos destacados es el perfil exportador del emprendimiento. Los socios chilenos cuentan con canales comerciales ya desarrollados en distintos mercados internacionales, lo que permitiría colocar gran parte de la producción fuera del país y generar ingreso de divisas para la provincia.De concretarse en los plazos previstos, el proyecto podría convertirse en una de las inversiones privadas más importantes de los últimos años en Río Grande y reabrir un debate que sigue vigente en Tierra del Fuego: cómo impulsar nuevas actividades productivas capaces de generar empleo y diversificar la economía, sin resignar los estándares ambientales que la provincia ha definido como parte de su estrategia de desarrollo.