Proyectan un megatúnel submarino para agilizar la conectividad entre Santa Cruz y Tierra del Fuego
Una ambiciosa iniciativa binacional entre Argentina y Chile vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de transformar por completo la conectividad terrestre hacia Tierra del Fuego mediante la construcción de un túnel submarino en el Estrecho de Magallanes, una obra de gran magnitud que permitiría reemplazar el actual sistema de barcazas y reducir significativamente los tiempos de traslado. Actualmente, quienes viajan por tierra desde el continente argentino hacia Tierra del Fuego deben atrave
Una ambiciosa iniciativa binacional entre Argentina y Chile vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de transformar por completo la conectividad terrestre hacia Tierra del Fuego mediante la construcción de un túnel submarino en el Estrecho de Magallanes, una obra de gran magnitud que permitiría reemplazar el actual sistema de barcazas y reducir significativamente los tiempos de traslado.
Actualmente, quienes viajan por tierra desde el continente argentino hacia Tierra del Fuego deben atravesar territorio chileno y utilizar el servicio de transbordadores en el sector de Primera Angostura, un cruce que depende de las condiciones meteorológicas y que en reiteradas oportunidades se ve afectado por fuertes vientos, provocando demoras, largas filas e incluso suspensiones temporales.
La propuesta contempla el desarrollo de un túnel subterráneo bajo el lecho marino en el punto más angosto del Estrecho de Magallanes, con una extensión estimada de cerca de cuatro kilómetros sobre roca firme. De concretarse, el paso permitiría unir el continente con la Isla Grande de Tierra del Fuego en pocos minutos, eliminando la necesidad del ferry y otorgando una mayor previsibilidad a la circulación vehicular y de cargas.
Según trascendió, especialistas europeos con experiencia en obras similares en países nórdicos han evaluado la factibilidad técnica de una infraestructura de estas características, tomando como referencia regiones con condiciones climáticas y geográficas comparables a las del extremo sur sudamericano.
Además de agilizar el tránsito de pasajeros, el proyecto también aparece como una alternativa estratégica para el transporte logístico y comercial, ya que facilitaría el abastecimiento hacia Tierra del Fuego, reduciendo las interrupciones vinculadas a temporales y mejorando la conectividad permanente entre ambos territorios.
La iniciativa demandaría una inversión estimada en unos 1.500 millones de dólares y requeriría acuerdos de cooperación entre Argentina y Chile, además de mecanismos de financiamiento internacional o participación privada. Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de análisis y planificación, de avanzar podría convertirse en una de las obras de infraestructura más importantes del extremo austral y modificar de manera sustancial la conectividad en la región patagónica.