Preocupación en Tolhuin por el aumento de casos de sífilis
La propagación de la sífilis encendió una señal de alerta en Tierra del Fuego, especialmente en Tolhuin, donde se registra la tasa más elevada de la provincia en relación con su población.
La propagación de la sífilis encendió una señal de alerta en Tierra del Fuego, especialmente en Tolhuin, donde se registra la tasa más elevada de la provincia en relación con su población. La situación preocupa a los profesionales de la salud, quienes advierten sobre el crecimiento de los contagios, la aparición de nuevas infecciones en pacientes que ya recibieron tratamiento y las dificultades para detectar la enfermedad a tiempo. El jefe del Servicio de Infectología, doctor Edgar Vega, describió un panorama epidemiológico preocupante y señaló que los registros actuales alcanzan niveles que no habían observado anteriormente. La problemática no se limita a quienes presentan síntomas, ya que una parte de las personas infectadas puede desconocer que tiene la enfermedad y continuar transmitiéndola. De acuerdo con los datos expuestos, la tasa mencionada alcanza los 134 casos cada 100.000 habitantes. Sin embargo, el especialista aclaró que los indicadores deben interpretarse teniendo en cuenta la cantidad de población de cada ciudad, por lo que una tasa elevada no necesariamente representa el mayor número total de personas infectadas. Uno de los principales motivos de preocupación es la disminución del uso del preservativo, una conducta que, según Vega, contribuye al incremento de las infecciones de transmisión sexual. A esto se suman las consultas médicas tardías y la falta de controles preventivos, especialmente entre quienes mantienen relaciones sexuales sin protección. El infectólogo explicó que la sífilis puede desarrollarse sin provocar molestias evidentes. En determinadas etapas aparecen lesiones que pueden pasar inadvertidas, particularmente cuando se encuentran en zonas del cuerpo difíciles de observar. Esta característica favorece que algunas personas no busquen atención médica y desconozcan que pueden transmitir la infección. Otro fenómeno que comenzó a observarse con mayor frecuencia es el de las reinfecciones. Se trata de pacientes que completaron el tratamiento, pero vuelven a contraer sífilis al exponerse nuevamente a la bacteria. En ese sentido, Vega recordó que haber padecido la enfermedad no genera inmunidad y que las medidas de prevención deben mantenerse incluso después de recibir el alta médica. La situación adquiere especial relevancia durante el embarazo, debido a que la infección puede transmitirse de la persona gestante al bebé y provocar complicaciones graves si no se detecta y trata oportunamente. Por ese motivo, los controles prenatales y los análisis correspondientes resultan fundamentales para prevenir la sífilis congénita. El especialista también advirtió sobre las barreras que dificultan el diagnóstico temprano. Entre ellas mencionó la vergüenza que todavía sienten algunas personas al consultar por una infección de transmisión sexual, las dificultades para acceder a determinados servicios y la disponibilidad de materiales necesarios para realizar los estudios. En paralelo, cuestionó la disminución de recursos nacionales destinados a la prevención, particularmente en lo relacionado con la entrega de preservativos y materiales educativos. Consideró que la falta de campañas sostenidas y de información accesible representa un obstáculo para modificar conductas y reducir la circulación de la enfermedad. En cuanto a las medidas sanitarias, recordó que continúa vigente la campaña denominada «Paremos la sífilis», impulsada en febrero, mediante la cual se promueve la realización de análisis y la detección temprana de nuevos casos, de acuerdo con la disponibilidad de insumos. Una vez confirmado el diagnóstico, la enfermedad puede tratarse con antibióticos, aunque el esquema depende de la etapa de la infección. También resulta importante que las parejas sexuales sean informadas para que puedan consultar, realizarse estudios y recibir tratamiento cuando corresponda. Vega explicó que identificar a los contactos sexuales constituye una de las principales dificultades para interrumpir la transmisión, especialmente cuando las personas no pueden localizar a sus parejas anteriores o evitan comunicar el diagnóstico. Frente a este escenario, los profesionales insisten en recuperar hábitos de prevención que permitan reducir los contagios. El uso correcto del preservativo, los controles periódicos y la consulta médica después de una relación sexual de riesgo son algunas de las principales recomendaciones. El crecimiento de la sífilis en Tolhuin y el resto de Tierra del Fuego plantea la necesidad de fortalecer las estrategias sanitarias, ampliar el acceso a los testeos y promover una mayor concientización sobre una infección que puede curarse, pero que continúa propagándose cuando no se detecta a tiempo.