"Prefirió callarse": trabajadores portuarios acusaron a Vuoto por su "silencio absoluto" frente a la intervención del Puerto de Ushuaia“Todo comenzó en un asado”: el documento que sostiene que la intervención del Puerto de Ushuaia fue una operación política para quedarse con “la caja portuaria”Vuoto denunció una “campaña de estigmatización” contra Ushuaia por el caso hantavirus
Critica Sur
16:50 | Agentes de la Dirección Provincial de Puertos difundieron hoy una dura carta abierta respondiendo al intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, luego de sus declaraciones en defensa de la ciudad tras el caso de hantavirus vinculado a un buque arribado al puerto capitalino. Lo señalaron por su "silencio absoluto" respecto a la intervención ante el "daño institucional y humano que la misma generó en la ciudad y en la provincia".El texto reconstruye reuniones previas entre funcionarios nacionales, dirigentes sindicales y actores vinculados a la ex AGP, denuncia el desvío de fondos portuarios hacia cuentas nacionales y sostiene que la intervención del Puerto de Ushuaia fue “una operación política, sindical y económica planificada con anticipación”.El intendente publicó una carta abierta luego de la repercusión internacional por el brote de hantavirus detectado en un crucero que había partido desde Ushuaia. Reivindicó el trabajo sanitario y ambiental de la ciudad y cuestionó las versiones que buscaron instalar a la capital fueguina como origen del contagio.
Trabajadores de la Dirección Provincial de Puertos difundieron una dura carta abierta contra el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, luego de sus declaraciones en defensa de la ciudad tras el caso de hantavirus vinculado a un buque arribado al puerto capitalino.Bajo el título “Ushuaia se defiende con la verdad”, el documento fue dirigido a la comunidad portuaria, empresas navieras, operadores turísticos, cámaras empresariales y medios de comunicación provinciales, nacionales e internacionales.Si bien reconocieron que el jefe comunal haya salido a “defender la imagen internacional de Ushuaia”, los trabajadores cuestionaron el “silencio absoluto” que, según señalaron, mantuvo durante los últimos meses frente a la intervención nacional del Puerto de Ushuaia.“Defender Ushuaia no era solamente salir a hablar cuando la imagen internacional estaba en riesgo. Defender Ushuaia también era defender a sus trabajadores, a sus instituciones y a la soberanía provincial”, sostuvieron.El eje central de la respuesta apunta contra la situación operativa actual del puerto bajo la órbita de la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). Según denunciaron, el organismo “no tiene certificados propios” y continúa funcionando con certificaciones pertenecientes a la Dirección Provincial de Puertos, entre ellas el PBIP/Puerto Seguro y el Certificado de Protección Ambiental.“Sacaron a quienes garantizaban el funcionamiento real del sistema y después siguieron usando sus certificados para sostener una ficción de normalidad”, afirmaron.En el texto también apuntaron contra la Prefectura Naval Argentina, al advertir que permitió que la intervención continúe operando “sin garantizar que existan las mismas condiciones técnicas y operativas” para cumplir los protocolos y estándares exigidos.Para los trabajadores, el conflicto dejó de ser únicamente administrativo o político y pasó a convertirse en “una cuestión de seguridad”. En ese marco, cuestionaron si actualmente existen capacidades reales para responder ante una contingencia sanitaria, ambiental o portuaria grave.“Los controles reales no se sostienen con discursos políticos ni con certificados ajenos usados de prestado. Se sostienen con personal capacitado, estructura técnica y capacidad operativa verdadera”, remarcaron.La carta también vincula el escenario actual con la próxima temporada de cruceros 2026/27, que consideran “en alerta” debido al conflicto institucional y operativo derivado de la intervención.“Porque ninguna temporada puede considerarse verdaderamente segura cuando el sistema que garantizaba los controles fue desplazado y reemplazado por improvisación y apariencias”, señalaron.Las críticas surgieron luego de que Vuoto denunciara públicamente una “campaña de estigmatización” contra Ushuaia a raíz del caso de hantavirus y defendiera el funcionamiento de los controles sanitarios en el puerto. Según expresaron ahora los trabajadores, “nadie puede afirmar seriamente” que hoy existan los mismos niveles de supervisión y capacidad de respuesta que antes de la intervención. La carta completaUSHUAIA SE DEFIENDE CON LA VERDADRESPUESTA DE LOS TRABAJADORES DE LA DIRECCIÓN PROVINCIAL DE PUERTOS A LA CARTA ABIERTA DEL INTENDENTE WALTER VUOTODirigida a la comunidad portuaria, agencias marítimas, empresas navieras, operadores de cruceros, medios provinciales, nacionales e internacionales de comunicación, cámaras de turismo y comercio, sector hotelero, operadores logísticos y a toda la comunidad de Ushuaia y Tierra del Fuego.El Intendente Walter Vuoto salió finalmente a hablar para defender la imagen internacional de Ushuaia frente al caso del hantavirus. Y está bien que lo haga.Lo que no está bien es el silencio absoluto que mantuvo durante todos estos meses frente a la intervención del Puerto de Ushuaia y el daño institucional, operativo y humano que eso generó en la ciudad y en la provincia.Mientras hoy habla de controles sanitarios y estándares internacionales, nunca explicó cómo una intervención nacional sigue operando el puerto utilizando certificados que no le pertenecen.Porque la ANPyN no tiene certificados propios.Opera usando de hecho los certificados de la Dirección Provincial de Puertos:el PBIP / Puerto Seguro y el Certificado de Protección Ambiental.Pero esos certificados no son un sello decorativo pegado en una pared.Fueron pensados para funcionar con el personal técnico y especializado de la Dirección Provincial de Puertos. Personal que la propia intervención desplazó.Ahí está la gran contradicción.Sacaron a quienes garantizaban el funcionamiento real del sistema y después siguieron usando sus certificados para sostener una ficción de normalidad.Y lo más grave es que todo esto ocurre ante la mirada de la Prefectura Naval Argentina, autoridad encargada justamente de controlar el cumplimiento efectivo de esos sistemas y protocolos.Sin embargo, lejos de exigir que la intervención cuente con estructura propia y certificaciones propias, permitió que ANPyN continúe operando utilizando certificados pertenecientes a la Dirección Provincial de Puertos, sin garantizar que existan las mismas condiciones técnicas y operativas para cumplirlos realmente.Y esto ya no es solamente una discusión política o administrativa.Es una cuestión de seguridad.Porque si mañana ocurre una contingencia sanitaria, ambiental o portuaria grave, ¿realmente están preparados para responder?¿Tienen el personal técnico especializado? ¿Tienen estructura operativa propia? ¿O solamente están usando certificados ajenos para aparentar controles que en la práctica no pueden garantizar?Y acá aparece lo más delicado de todo.El Intendente salió rápidamente a asegurar que Ushuaia no tuvo relación con el caso de hantavirus y que los controles funcionan. Pero la realidad es que hoy nadie puede afirmar seriamente que dentro del puerto existen los mismos niveles de control, supervisión y capacidad de respuesta que existían antes de la intervención.Porque justamente quienes sostenían esos sistemas fueron desplazados.Y eso abre una pregunta gravísima que nadie quiere responder:¿qué habría pasado si realmente se hubiera generado una emergencia sanitaria o ambiental vinculada a la operatoria portuaria?Porque los controles reales no se sostienen con discursos políticos ni con certificados ajenos usados de prestado.Se sostienen con personal capacitado, estructura técnica y capacidad operativa verdadera.Todo aquello que la intervención desmanteló.Defender Ushuaia no era solamente salir a hablar cuando la imagen internacional estaba en riesgo.Defender Ushuaia también era defender a sus trabajadores, a sus instituciones y a la soberanía provincial frente a una intervención nacional que avanzó sobre el puerto más importante de Tierra del Fuego sin encontrar resistencia política alguna del Intendente.Y mientras hoy el Intendente intenta transmitir tranquilidad y garantizar la próxima temporada de cruceros, los trabajadores ya advertimos públicamente en nuestra carta abierta que la temporada 2026/27 está en alerta justamente por el conflicto, la incertidumbre y el desmantelamiento que produjo la intervención, porque no puede hablarse seriamente de seguridad sanitaria, ambiental y operativa cuando fueron desplazados quienes sostenían los controles reales, los protocolos, los planes de contingencia y la capacidad técnica para responder ante una emergencia verdadera.Porque ninguna temporada puede considerarse verdaderamente segura cuando el sistema que garantizaba los controles fue desplazado y reemplazado por improvisación y apariencias.Sobre todo eso, el Intendente prefirió callarse.