Posse con el control total de las empresas del Estado
Por decreto, el Presidente le otorgó al jefe de Gabinete amplias facultades sobre todas las compañías con participación estatal. Nombrará directores y tendrá la última palabra sobre la gestión, el déficit y los aportes del Tesoro. Con esta medida, el primer mandatario decidió concentrar en una persona de su plena confianza dos de los objetivos prioritarios de su gestión: bajar el déficit y avanzar con un proceso de privatizaciones, con alto impacto político.