Playa Larga: La reserva que eligen los fueguinos para el chapuzón
17:17 | Está a pocos minutos de la ciudad y las altas temperaturas la transformaron en un punto de encuentro para cientos de familias. Sus playas, el bosque y las vistas al canal Beagle conviven con una rica biodiversidad y una historia profundamente ligada al pueblo Yagán.
Las altas temperaturas de los últimos fines de semanas brindaron una postal impensada hace unos años: la playa llena de gente disfrutando del sol. Para muchos vecinos de Ushuaia, la Reserva Playa Larga, que integra el sistema provincial de áreas protegidas, es parte de esos lugares que siempre estuvieron cerca. Un espacio para caminar, pasar una tarde en familia, acercarse al mar o aprovechar el sorpresivo veranito para darse un chapuzón.
Evelin Contreras también creció con esa relación cotidiana. Nació y se crió en Ushuaia y recuerda que, cuando era chica, no existía la misma información ni la conciencia ambiental que encuentra hoy.
“Se lo veía simplemente como un camping, como cualquier otro espacio”, cuenta.
Con los años, aquella mirada cambió. Evelin estudió, empezó a conocer qué significa conservar un área protegida y hoy, como jefa de Guardaparques Zona Sur, trabaja precisamente en la protección de aquel lugar que había formado parte de su infancia.
“Hoy entiendo por qué se debe proteger y por qué es importante que siga existiendo”, cuenta.
Ese cambio en la forma de mirar Playa Larga también se fue dando entre quienes la visitan. Su cercanía con Ushuaia hace que sea uno de los espacios naturales más accesibles para los vecinos y parte de la vida cotidiana de muchas familias.
La reserva tiene dos playas principales y reúne distintos ambientes: costa, matorral y bosque. Cuenta además con estacionamiento, dos miradores, cartelería interpretativa y sectores destinados a los visitantes.
“Al estar muy próxima a la zona urbana, es bastante concurrida, mayormente por los vecinos de Ushuaia”, explica Contreras. Y esa cercanía permite que personas de todas las edades puedan disfrutarla: “Desde lactantes hasta adultos mayores”.
Pero Playa Larga no es solamente un espacio de recreación. “También funciona como un aula a cielo abierto. Varias instituciones vienen a disfrutar de este espacio y a estudiar lo que hay en esta pequeña reserva tan enriquecedora”, cuenta.
Lo que hay detrás del paisaje
A simple vista están el mar, las piedras, los árboles y las aves. Pero Playa Larga guarda otra historia.
Uno de sus principales valores de conservación son los yacimientos arqueológicos vinculados al pueblo Yagán, testimonio de quienes habitaron las costas del Canal Beagle mucho antes de que existiera la ciudad que hoy conocemos.
La reserva también alberga una importante diversidad de flora y fauna. Contreras habla de más de 40 especies de aves registradas, algunas residentes y otras migratorias que utilizan el lugar en determinadas épocas del año. También pueden observarse zorros y recorrer, en muy poca distancia, ambientes costeros, de matorral y de bosque.
Esa riqueza convive con un uso cotidiano y cada vez más extendido del lugar. Y, según cuenta Evelin, “años anteriores se la notaba un poco más descuidada, con más residuos. La gente no era tan responsable”, recuerda.
Parte de ese cambio se construye con actividades abiertas a la comunidad y con el trabajo junto a instituciones educativas. “Es necesario que la gente se siga informando y todavía falta mucho trabajo por recorrer para lograr que esta conservación no solamente venga de la autoridad de aplicación, sino también del cuidado de los propios vecinos que visitan el lugar”, sostiene.
Disfrutar también puede ser una forma de cuidar
Por eso insiste en la importancia de informarse, leer la cartelería y conversar con los guardaparques. “Que puedan sacarse dudas, preguntar, querer informarse”, señala.
Para Contreras, conocer lo que hay en Playa Larga es también una forma de empezar a cuidarla. “Una vez que podamos ver y valorar estas cosas, la conciencia y el cuidado vienen por sí solos”, dice y espera “que puedan seguir eligiéndolo como lugar de disfrute, pero también contarle un poquito más al amigo, al familiar o a la persona que tienen al lado”.
Playa Larga seguirá siendo ese lugar cercano al que los vecinos pueden ir a caminar, compartir una tarde o sumergirse en las prístinas aguas del Canal Beagle. La diferencia puede estar en volver sabiendo un poco más sobre aquello que estuvo siempre tan cerca.