Multitudinaria convocatoria en la Jornada de Puertas Abiertas
Este domingo, la Base Aeronaval Río Grande “Pioneros Aeronavales en el Polo Sur” recibió una multitud de vecinos durante la Jornada de Puertas Abiertas organizada en el marco de su 77° aniversario. La convocatoria superó las expectativas y permitió al público recorrer las instalaciones, observar aeronaves y helicópteros y conversar con el personal de la Armada Argentina. La actividad formó parte de una serie de ejercicios y tareas de adiestramiento de la Aviación Naval en Tierra del Fuego. La muestra incluyó aviones P-3 Orión, B-200 y T-34 Mentor de la Escuela de Aviación Naval, además de helicópteros. También participaron instituciones de la ciudad, como Bomberos, el aeropuerto y el Aeroclub. En diálogo con la prensa, el contraalmirante Román Enrique Olivero, comandante de la Aviación Naval de la Armada Argentina, expresó su sorpresa y satisfacción por la respuesta del público. Según señaló, no había salido del perímetro de la base durante la jornada y tomó conocimiento de la magnitud de la convocatoria a partir de los comentarios de los periodistas. “En primer lugar, es una gran alegría” , afirmó Olivero, quien consideró que la reiteración de la propuesta respecto del año pasado pudo haber contribuido a ampliar la participación. Según su análisis, los vecinos que asistieron a la edición anterior pudieron generar interés en otras personas que esta vez decidieron acercarse. Hermandad entre la comunidad y la Armada Argentina El comandante destacó además el vínculo histórico entre la Armada y Tierra del Fuego. Recordó que la Aviación Naval estableció el primer puente aéreo entre el continente y la isla y que abasteció por vía aérea a la Isla Grande hasta que Aerolíneas Argentinas comenzó a prestar servicios regulares. Olivero también remarcó el aporte de la institución al desarrollo de Río Grande, a partir de la presencia de la Base Aeronaval y del Batallón de Infantería de Marina N° 5. Aclaró que la Armada no constituye la esencia del crecimiento de la ciudad, pero sostuvo que su presencia durante casi ocho décadas contribuyó a ese proceso. En ese sentido, señaló que la permanencia del personal militar y de sus familias generó vínculos con la comunidad, a través de los establecimientos educativos, los hospitales, los clubes y otros servicios de la ciudad. Para Olivero, esa relación entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas es “deseable y saludable”. El contraalmirante consideró que la convocatoria refleja un momento positivo en la relación entre la comunidad y la institución. “Que la gente se acerque, que vea sus aviones, entre a su base, charle con sus militares, que en definitiva se deben a la sociedad que les da sustento y razón de ser, es la mejor comunión que podemos dar”, sostuvo. La jornada se desarrolló como cierre de las actividades de adiestramiento de la Aviación Naval desplegadas en la provincia. Este lunes 26 de octubre, a las 10, se realizará la ceremonia por el 77° aniversario de la base, con la participación de autoridades civiles y militares. Finalizado el acto, las unidades comenzarán el regreso a sus bases de asiento en el norte del país. En su mensaje a la comunidad, Olivero agradeció a los vecinos por destinar parte del domingo a visitar las instalaciones y conocer el trabajo de la Armada. Además, reafirmó la presencia de la institución en la provincia y su función en la defensa de los intereses nacionales. “La Armada va a estar acá siempre”, aseguró. En su visión, buena parte del futuro argentino se definirá en la Patagonia, el mar Argentino y la Antártida, ámbitos en los que consideró que la institución tendrá un papel trascendente. Finalmente, sostuvo que Río Grande, Ushuaia y la Isla Grande de Tierra del Fuego tendrán una importancia creciente en el desarrollo y sostenimiento de esos intereses nacionales, y reiteró que la Armada continuará trabajando para defenderlos y contribuir al bienestar de la provincia y sus habitantes. ]]>