Mientras las fábricas fueguinas pierden empleos, la importación de celulares creció un 746%
08:43 | La apertura importadora impulsada por el Gobierno nacional coincide con una fuerte caída de la producción electrónica y del empleo industrial. En un año, Tierra del Fuego perdió más de 3.000 puestos fabriles, mientras BGH proyecta reducir otros 250 trabajadores en Río Grande. Los números exponen el contraste entre el crecimiento de las compras externas y el retroceso de la industria local.
Mientras las principales fábricas electrónicas de Tierra del Fuego atraviesan un escenario de reducción de personal, caída de la producción e incertidumbre laboral, las importaciones de teléfonos celulares registraron un crecimiento extraordinario en el mercado argentino: aumentaron un 746,6% interanual en el acumulado a agosto de 2026, según un informe de la consultora Analytica elaborado a partir de datos del INDEC.
El contraste se produce en medio de los cambios introducidos por el Gobierno nacional en las condiciones de importación de productos electrónicos. Desde el 15 de enero de este año, los teléfonos celulares ingresan al país sin pagar aranceles de importación, luego de una reducción progresiva dispuesta durante 2025.
La medida fue presentada por el Ejecutivo nacional como una herramienta para ampliar la competencia, mejorar la oferta y reducir los precios para los consumidores. Sin embargo, su implementación coincide con un fuerte deterioro de la actividad electrónica, uno de los principales motores económicos de Tierra del Fuego.
El caso más reciente es el de BGH, que comunicó su intención de reducir alrededor de 250 puestos de trabajo en su planta de Río Grande, sobre una dotación aproximada de 600 empleados. La cifra representa el 42% de su personal y se vincula con cambios productivos previstos a partir del 15 de diciembre.
La empresa presentó un programa de retiros voluntarios, mientras la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtió que no avala la propuesta y rechazó considerar la reducción de personal como una decisión definitiva.
Importaciones en alza y producción nacional en retroceso
El crecimiento de las importaciones contrasta con los indicadores de actividad de la industria electrónica argentina.
De acuerdo con el informe de Analytica, difundido durante octubre, mientras las compras externas de smartphones aumentaron un 746,6% interanual entre enero y agosto, la producción de equipos de informática, televisión y comunicaciones acumuló una caída del 39,7% durante los primeros siete meses de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior.
El deterioro es todavía más pronunciado cuando se toma como referencia noviembre de 2023: en julio de este año, la producción del sector se encontraba un 60,1% por debajo de aquel nivel.
Se trata de indicadores nacionales, que no corresponden exclusivamente a las fábricas fueguinas, pero permiten dimensionar el escenario en el que se desenvuelve el polo electrónico provincial.
El mismo informe incorpora datos de Mirgor, uno de los principales grupos industriales radicados en Tierra del Fuego. Según sus balances correspondientes al segundo trimestre de 2026, la producción de celulares registró una caída interanual del 70,2%, mientras las ventas retrocedieron un 58,6%.
En televisores, la reducción de la fabricación fue del 21,5%.
Los números reflejan una transformación del mercado tecnológico argentino, donde el ingreso de productos terminados del exterior crece mientras la fabricación nacional enfrenta dificultades para sostener sus niveles de actividad.
Tierra del Fuego perdió más de 3.000 puestos industriales en un año
El impacto sobre el empleo fueguino también aparece reflejado en las estadísticas provinciales.
Según los registros del Instituto Provincial de Análisis e Investigación, Estadística y Censos (IPIEC), los establecimientos industriales de Tierra del Fuego pasaron de 9.584 trabajadores en agosto de 2025 a 6.564 en agosto de 2026.
Esto representa 3.020 puestos de trabajo menos en apenas doce meses, una reducción del 31,5% del personal relevado en los establecimientos industriales.
El sector electrónico concentró la mayor parte de esa pérdida. En agosto de 2025 contaba con 7.718 trabajadores, mientras que un año después la cifra había descendido a 5.091.
La diferencia equivale a 2.627 puestos menos, una caída del 34%.
De esta manera, la electrónica explicó aproximadamente el 87% de la reducción del empleo registrada en los sectores industriales relevados durante ese período.
El retroceso adquiere especial relevancia en Río Grande, donde las fábricas de productos electrónicos representan una fuente central de empleo y actividad económica.
Las desvinculaciones no afectan únicamente a quienes trabajan dentro de las plantas. También repercuten sobre el comercio, los servicios, el transporte y otras actividades que dependen, directa o indirectamente, del movimiento del sector industrial.
BGH y una crisis que se profundiza
La situación de BGH se convirtió en uno de los episodios más recientes de este escenario.
La empresa comunicó que necesita modificar sus procesos productivos y reducir significativamente su dotación de trabajadores. Como primera alternativa, presentó un esquema de retiros voluntarios con indemnizaciones pagaderas en una a cinco cuotas, según la antigüedad.
El secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, confirmó que la compañía mencionó la posibilidad de reducir alrededor de 250 puestos, pero remarcó que el sindicato no acepta que esa decisión esté cerrada.
“Estamos lejos de aceptar que esta sea una decisión tomada y que la empresa pueda avanzar libremente a ejecutarla”, afirmó en declaraciones a Radio Provincia, reproducidas por el diario Provincia 23.
Martínez también confirmó que en BGH existe un acuerdo de estabilidad laboral vigente hasta el 31 de diciembre y que el gremio pretendía extender esas garantías hasta febrero de 2027.
La organización sindical no descarta evaluar medidas de fuerza en los próximos días, siempre que exista una decisión de los trabajadores reunidos en asamblea.
El dirigente relacionó el deterioro industrial con las políticas económicas nacionales, la caída del consumo y las dificultades que atraviesan los trabajadores para sostener sus ingresos.
La situación se suma a los conflictos y procesos de reducción de personal que vienen registrándose en distintas empresas del parque industrial fueguino.
El impacto de la apertura importadora
El escenario actual reabre la discusión sobre las consecuencias de la eliminación de aranceles para productos electrónicos y su impacto sobre el régimen industrial de Tierra del Fuego.
En mayo de 2025, mediante el Decreto 333/2025, el Gobierno nacional dispuso reducir del 16% al 8% los derechos de importación de teléfonos celulares, con una eliminación total del arancel a partir del 15 de enero de 2026.
La misma normativa estableció modificaciones en los impuestos internos, incluyendo una reducción al 0% para determinados productos fabricados bajo el régimen promocional fueguino y al 9,5% para los importados.
El Ejecutivo defendió estas decisiones bajo el argumento de que una mayor competencia permitiría ampliar la oferta tecnológica y reducir los precios finales para los consumidores.
Sin embargo, los indicadores muestran que el crecimiento de las compras externas ocurre en paralelo con una fuerte contracción de la producción electrónica y del empleo industrial.
Aunque esas variaciones no permiten atribuir exclusivamente a la apertura importadora todas las dificultades del sector —también intervienen el consumo interno, las estrategias empresariales y las transformaciones productivas—, el cambio arancelario constituye uno de los factores centrales del nuevo escenario competitivo.
En Tierra del Fuego, donde el régimen de promoción industrial fue concebido para sostener la actividad económica, generar empleo y favorecer el desarrollo de la provincia, las consecuencias adquieren una dimensión particular.
La provincia con la mayor caída relativa del empleo privado
El deterioro del mercado laboral fueguino también se refleja en las estadísticas nacionales.
De acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Tierra del Fuego perdió 6.798 puestos de trabajo asalariado privado registrado entre noviembre de 2023 y junio de 2026.
La reducción acumulada fue del 17,9%, el retroceso porcentual más pronunciado entre las provincias argentinas durante ese período.
Solo entre junio de 2025 y junio de 2026, la pérdida alcanzó los 4.616 empleos privados registrados, equivalente a una caída interanual del 13,1%.
Estos indicadores comprenden al conjunto del empleo privado formal, no únicamente a los trabajadores industriales, pero reflejan el alcance que tiene la contracción económica en la provincia.
Mientras tanto, las fábricas electrónicas enfrentan nuevas modificaciones productivas y negociaciones laborales, con un horizonte de incertidumbre para cientos de trabajadores.
El contraste resume una de las principales tensiones que atraviesa hoy la economía fueguina: mientras la importación de celulares crece a tasas extraordinarias, el principal polo industrial electrónico del país pierde producción y empleos.
Y el anuncio de BGH, con otros 250 puestos de trabajo en riesgo, vuelve a poner esa realidad en el centro de la discusión sobre el futuro de la industria en Tierra del Fuego.