Más lluvias y temperaturas inusuales: cómo será el otoño en Tierra del Fuego
13:44 | El informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional prevé más precipitaciones en el sur patagónico y temperaturas por encima de lo habitual, con un escenario de mayor variabilidad climática.
El otoño 2026 se perfila con características atípicas en el extremo sur del país. El pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa mayor probabilidad de precipitaciones y temperaturas por encima de lo normal en Tierra del Fuego, en un escenario que también se extiende al sur de la Patagonia.En ciudades como Río Grande, esto podría traducirse en un trimestre con más días de lluvia, lloviznas persistentes e incluso nevadas, junto a temperaturas menos extremas en comparación con un otoño promedio.El informe ubica a la región dentro de las zonas con precipitaciones superiores a lo normal, una tendencia que también alcanza a Santa Cruz y al resto del sur patagónico. En paralelo, se espera que las temperaturas medias se mantengan por encima de los valores habituales, lo que podría moderar los períodos de frío intenso.Sin embargo, el escenario no será uniforme en toda la región. En el centro y norte de la Patagonia, las precipitaciones se mantendrían dentro de parámetros normales, mientras que las temperaturas oscilarán entre valores normales y superiores a lo normal, marcando un contraste con el extremo sur.El organismo nacional advierte que estas tendencias responden a condiciones de gran escala, pero que durante el trimestre predominarán factores de variabilidad de menor escala, lo que puede traducirse en cambios bruscos y eventos puntuales de mayor intensidad.En ese sentido, el pronóstico estacional no descarta la ocurrencia de episodios extremos, como temporales, irrupciones de aire frío o jornadas con precipitaciones intensas, que deberán seguirse a través de los reportes diarios y semanales.De esta manera, el otoño en Tierra del Fuego y el sur patagónico se encamina a ser más húmedo y relativamente más templado, aunque con la variabilidad característica de la región, donde las condiciones pueden cambiar en cuestión de horas.