Mandan a juicio en Buenos Aires a una organización que traficaba cocaína líquida con la modalidad “mula” a los aeropuertos de Ushuaia y Río Grande
Seis personas que tomaban parte de esta organización van a juicio en Buenos Aires y el líder de nacionalidad colombiana está prófugo. La investigación continúa por posibles vinculaciones corruptas con funcionarios y servicios de seguridad en un tráfico de cocaína que se transportaba “líquida” (foto) en el equipaje de mujeres usadas en estado de vulnerabilidad. […]
Seis personas que tomaban parte de esta organización van a juicio en Buenos Aires y el líder de nacionalidad colombiana está prófugo. La investigación continúa por posibles vinculaciones corruptas con funcionarios y servicios de seguridad en un tráfico de cocaína que se transportaba “líquida” (foto) en el equipaje de mujeres usadas en estado de vulnerabilidad. El juicio comprenderá además el delito de “trata de personas”.
La titular de la Fiscalía Federal en lo Criminal y Correccional n° 2 de Morón, Mariela Labozzetta, solicitó que seis personas vayan a juicio oral acusadas de formar parte de una asociación ilícita que se habría dedicado al tráfico ilícito de cocaína y metafentamina y a la trata de personas, entre otros delitos.
La banda operó desde Ramos Mejía en la provincia de Buenos Aires; con cargamentos a ciudades como Comodoro Rivadavia, Río Grande y Ushuaia entre los años 2022 y 2024 en que se detecta un cargamento en el aeropuerto de Ushuaia.
La organización captaba a mujeres para que sean las encargadas de realizar el transporte de los estupefacientes desde Buenos Aires hacia el sur del país, aprovechándose de ciertas “características personales y condiciones sociales, económicas, culturales y familiares”. De esa forma, fueron utilizadas para funcionar en calidad de ‘correos humanos’, “asumiendo cada una de estas personas los riesgos de ser descubiertas en pleno despliegue de la actividad ilegal, mientras los victimarios eludieron tales situaciones”.
Por otra parte, la fiscal Labozzetta solicitó la continuación de la investigación con el objetivo de determinar la responsabilidad que pudieron tener otros sujetos que aparecen ligados con fuerzas de seguridad y funcionarios públicos.
Procedimiento en Ushuaia
La investigación comenzó en febrero de 2024 cuando, en el marco de un control, la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Ushuaia detectó dentro del equipaje de una persona una botella de vino y un frasco de agua micelar cuyos contenidos parecían adulterados. Tras la intervención de un perro antidrogas, se determinó que contenía cocaína líquida.
La investigación que inició la Justicia Federal en Ushuaia determinó que el clorhidrato de cocaína era adquirido en Bolivia y, luego de ingresarlo al país, era llevado a un domicilio de la localidad de Ramos Mejía, que oficiaba de “cocina” o laboratorio clandestino de los estupefacientes.
En ese departamento, las sustancias eran sometidas a un proceso químico determinado mediante el cual modificaban su estado. De esta forma, una vez que se pasaba la cocaína a estado líquido, era disimulada en el interior de botellas de vidrio de vino o de productos cosméticos.
Según se pudo reconstruir, en reiteradas ocasiones las personas salían de los aeropuertos de Buenos Aires y llegaban hasta Ushuaia o Río Grande, donde entregaban el material estupefaciente a otros integrantes de la organización para que realizaran el pasaje de la cocaína de estado líquido a sólido. Una vez efectuado lo anterior, la cocaína era fraccionada para su comercialización.
Con el correr de la investigación en julio de 2025 la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia remitió la investigación a la justicia federal de Morón por lo que el juicio se realiza en aquella jurisdicción.