Las ventas por el Día del Niño cayeron 2,5%
El relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró que los cinco rubros analizados registraron caídas respecto de 2025, con las ...
El relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró que los cinco rubros analizados registraron caídas respecto de 2025, con las jugueterías y la indumentaria como los sectores más afectados.
El resultado supone además un deterioro frente al Día del Niño del año pasado, cuando las ventas habían retrocedido apenas 0,3% interanual. En 2024, en cambio, la contracción había alcanzado un fuerte 14,4%.
La fecha llegó en un escenario ya complejo para el comercio minorista. Durante julio las ventas pyme habían caído 3,8% interanual y 2,1% frente a junio, mientras que en los primeros siete meses de 2026 acumularon una retracción del 2,7%.
Los comercios apostaron nuevamente a las promociones para intentar estimular las compras. El 81,2% de los establecimientos consultados aplicó algún tipo de beneficio, aunque la proporción fue 5,8 puntos porcentuales inferior a la registrada el año pasado.
La herramienta más utilizada fue la financiación con tarjetas, presente en el 55,3% de los negocios, mientras que el 46,2% ofreció descuentos para pagos en efectivo.
Pese a esas estrategias, CAME advirtió que el comportamiento de los consumidores estuvo marcado por una fuerte selectividad. Muchas decisiones de compra se postergaron hasta las últimas horas y la demanda se orientó principalmente hacia artículos de menor precio, condicionada por las restricciones en los presupuestos familiares.
El ticket promedio fue de $45.892, frente a $33.736 del Día del Niño de 2025. Sin embargo, una vez descontada la inflación, el incremento real fue de sólo 0,8%.
Para los comercios, sostener los niveles de venta implicó además un costo: la absorción de parte de los gastos financieros y los descuentos aplicados permitieron mover mercadería, pero redujeron los márgenes de rentabilidad.
Cuatro de cada diez vendieron menos de lo esperado. El balance empresarial también mostró un escenario ajustado. El 43,6% de los comercios indicó que vendió aproximadamente lo que había proyectado, mientras que el 41,7% quedó por debajo de sus expectativas: un 38,1% calificó las ventas como peores a lo previsto y otro 3,6% como mucho peores.
La limitada capacidad de la celebración para modificar el ritmo comercial quedó reflejada también en otra respuesta: para el 36% de los negocios, el Día del Niño generó mayor movimiento, pero sin alterar la situación general del mes; otro 35,5% consideró que tuvo un efecto moderado y el 19,3% directamente no observó impacto sobre sus ventas.
Apenas el 9,1% afirmó que la fecha resultó determinante para dinamizar su actividad.
Las Jugueterías, las más afectadas. Aunque todos los sectores terminaron en terreno negativo, Juguetería encabezó las caídas con una baja interanual del 4,8%. El ticket promedio del rubro alcanzó los $45.038.
Indumentaria y accesorios registró la segunda mayor caída, con un retroceso del 4,1%, y un gasto medio de $42.344. CAME detectó que la ropa perdió peso como opción de regalo frente a otros productos y que los negocios recurrieron a descuentos para conseguir liquidez y sostener el volumen de operaciones.
En Calzado y marroquinería, las ventas disminuyeron 3,1% y el ticket promedio fue de $50.680. Los comercios reportaron consultas y circulación de potenciales compradores que finalmente no siempre se transformaron en ventas, una conducta atribuida a la retracción del poder adquisitivo.
Electrónica y librerías resistieron mejor. Las menores contracciones se produjeron en los sectores tecnológicos y de librería, aunque tampoco lograron escapar a la baja general.
En Equipos de audio y video, celulares y accesorios, las ventas retrocedieron 1% interanual y el ticket promedio llegó a $51.136, el más elevado entre los cinco rubros analizados.
La demanda se concentró principalmente en accesorios y parlantes portátiles de menor precio, mientras los teléfonos celulares tuvieron menos peso. La financiación estuvo mayormente limitada a planes de hasta tres cuotas debido al costo financiero que deben afrontar los vendedores.
Por su parte, Librería registró una caída del 1,8%, con un ticket promedio de $38.279. El movimiento se concentró fundamentalmente durante el sábado y las compras se orientaron hacia títulos de menor formato y precio.
CAME observó además una pérdida de relevancia del libro como regalo frente a otras alternativas tradicionales para la celebración.