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La espera para acceder a una casa en Tierra del Fuego llega a los 20 años

Minuto Fueguino

La presidenta del Instituto Provincial de Vivienda y Hábitat (IPVyH), Laura Montes, confirmó que la situación habitacional en la provincia atraviesa un momento crítico y que el tiempo de espera para acceder a una vivienda puede alcanzar las dos décadas. En comunicación con Radio Fueguina, la funcionaria explicó que “tenemos una demanda habitacional bastante estancada”, y vinculó este escenario a la falta de financiamiento y a la ralentización de los planes de construcción. En ese marco, precis

La presidenta del Instituto Provincial de Vivienda y Hábitat (IPVyH), Laura Montes, confirmó que la situación habitacional en la provincia atraviesa un momento crítico y que el tiempo de espera para acceder a una vivienda puede alcanzar las dos décadas. En comunicación con Radio Fueguina, la funcionaria explicó que “tenemos una demanda habitacional bastante estancada”, y vinculó este escenario a la falta de financiamiento y a la ralentización de los planes de construcción. En ese marco, precisó que actualmente se están entregando viviendas correspondientes a inscriptos del año 2006, lo que refleja el fuerte atraso acumulado en el sistema. “La espera para tener una vivienda es de 20 años”, sostuvo, al comparar con períodos anteriores donde el plazo rondaba los ocho años. Montes también advirtió que la demanda continúa creciendo de manera sostenida. Según indicó, se suman alrededor de 30 nuevas inscripciones por mes y ya hay cerca de 6.000 personas anotadas en toda la provincia, con una marcada presencia de personas solas dentro de los solicitantes. En cuanto a la obra pública, detalló que actualmente se encuentran en ejecución unas 450 viviendas en Ushuaia y Río Grande, ubicadas en sectores como Río Pipo, Chacra 9 y el barrio CGT. La previsión es que puedan entregarse entre fines de este año y el primer semestre del próximo, aunque aclaró que aún resta completar obras de infraestructura. Finalmente, la titular del organismo remarcó que la paralización del financiamiento nacional generó un impacto directo en la construcción, al señalar que “nos quedaron paradas 2.200 viviendas que probablemente se podrían haber entregado en estos años”, y aseguró que el instituto busca adaptarse a la nueva realidad económica con alternativas como la urbanización de lotes con servicios y la articulación con el sector privado.