“Hace 11 años dijimos basta y hoy estamos acá con la rabia y el dolor por los femicidios recientes”
02:01 | La colectiva feminista de Río Grande volvió a marchar bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, y a 11 años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez. “Sería hermoso no tener que venir, pero lamentablemente nos siguen matando”, señalaron.
Bajo una lluvia torrencial, la colectiva feminista de Río Grande volvió a marchar bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, y a 11 años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez.“Sería hermoso no tener que venir, pero lamentablemente nos siguen matando”, señalaron en alusión a los femicidios recientes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.En el documento leído frente a la Torre de Agua, se recordó a las mujeres asesinadas por violencia machista en Tierra del Fuego. “Sus vidas, sus cuerpos, nos importan”, expresaron al recordar a María Alejandra Acetti, Estela Suárez, Eva Falcón, Laura Aguilar, Marianela Rago, Yohana Rojas, Zulema Medina, Magdalena Vilte y otras víctimas cuyos nombres volvieron a escucharse en una nueva jornada de memoria y reclamo.“Por todas ellas decimos que están presentes, ahora y siempre”, expresaron en la previa de la marcha que comenzó en la Plaza Almirante Brown y culminó en la sede de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) en esta ciudad.De Chiara Páez a Agostina Vega: once años despuésEl documento comenzó recordando el origen del movimiento nacional, nacido luego del femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en 2015.“El femicidio de Chiara fue la gota que rebasó el vaso, no es que antes de ella no mataran mujeres o niñas”, señalaron.Desde la colectiva remarcaron el doloroso paralelismo con la actualidad, atravesada por nuevos hechos de violencia extrema.“Hace 11 años dijimos basta y hoy estamos acá con la rabia y el dolor por los femicidios recientes que siguen pasando”, manifestaron.En ese marco exigieron justicia por Agostina Vega, Dulce Candia y Noelia Rivero, cuyos nombres fueron mencionados durante la jornada.“Nos queremos vivas”El documento remarcó que la movilización reúne a mujeres, diversidades, familiares, amigas y militantes que sostienen un reclamo que consideran elemental.“Una causa que insiste en algo muy sencillo, muy básico, pero que parece que no se escucha aún: nos queremos vivas”, expresaron.Uno de los momentos más emotivos de la lectura fue el recuerdo de mujeres víctimas de femicidio en Tierra del Fuego.“Sus vidas, sus cuerpos, nos importan. Porque algo de cada una de nosotras se ve afectado cuando tocan a una, cuando matan a una, por eso si tocan a una respondemos todas”, expresaron.Durante el acto recordaron a: María Alejandra Acetti, médica del centro de salud de Tolhuin, asesinada en 2022; Estela Noemí Suárez, asesinada en Ushuaia en 2019; Eva Azulina Falcón, de Río Grande, asesinada en 2000 mientras cursaba un embarazo de siete meses; Laura Aixa Xuxú Aguilar Millacahuin, asesinada en Río Grande en 2013; Marianela Rago Zapata, joven riograndense estudiante de Periodismo asesinada en Buenos Aires en 2010; Yohana Nidia Rojas, de Río Grande, asesinada en 2025; Zulema Victoria Medina, de Ushuaia, asesinada en 2022; Magdalena Vilte, trabajadora hotelera asesinada en 2008; Judith Muñoz, asesinada en 1993; Florencia Sanservino y sus hijas, asesinadas en 2005.Además, fueron nombradas: Catalina Cabrera; Eva Noelia Sanchez; Gladys Beatriz Moledo; Lucia Camlia Chavez Ventura; Mabel Almada; María Clara Barrientos; María Cristina López; María Esther Ramírez; Marta Trabuchi; Nadia del Carmen Salazar Domínguez; Natalia Cárdena; Nicole Aylen Ojeda; Nilda Nuñez; Noelia Núñez; Norma Tello y Oriana Leiva Sanservino.“Por todas ellas decimos que están presentes, ahora y siempre”, expresaron durante la lectura.Reclamos por políticas públicas y JusticiaEl documento también incluyó cuestionamientos hacia el funcionamiento del sistema judicial y reclamó mayor perspectiva de género y protección para víctimas e infancias.“Denunciamos una justicia que demasiadas veces llega tarde o directamente no llega”, señalaron.Además, plantearon críticas al desmantelamiento de políticas de género, la situación económica, la precarización laboral y la falta de respuestas frente a distintas problemáticas sociales.“El hartazgo no nos paraliza”En el cierre, la colectiva sostuvo que el cansancio frente a la violencia no implica abandonar la organización. “Estamos hartas, pero el hartazgo no nos paraliza y seguimos resistiendo y luchando”, expresaron.La lectura finalizó renovando el grito que hace once años atraviesa las calles del país: “Ni Una Menos. Vivas nos queremos”.