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Entre temperaturas de -40 grados y partidos de la Selección, así es la vida argentina en la Base Marambio

Minuto Fueguino

Lejos del continente y con temperaturas que pueden superar los 40 grados bajo cero de sensación térmica, los integrantes de la Base Antártica Conjunta Marambio sostienen la presencia argentina en uno de los lugares más inhóspitos del planeta. Entre las tareas operativas, la vida cotidiana también encuentra espacio para el deporte, la música, las tradiciones y hasta los partidos del Mundial. Actualmente, 73 personas conviven en Marambio entre personal militar, tripulaciones aéreas, científicos y

Lejos del continente y con temperaturas que pueden superar los 40 grados bajo cero de sensación térmica, los integrantes de la Base Antártica Conjunta Marambio sostienen la presencia argentina en uno de los lugares más inhóspitos del planeta. Entre las tareas operativas, la vida cotidiana también encuentra espacio para el deporte, la música, las tradiciones y hasta los partidos del Mundial. Actualmente, 73 personas conviven en Marambio entre personal militar, tripulaciones aéreas, científicos y especialistas. De ellos, 41 forman parte de la dotación invernante, encargada de permanecer durante todo el año en la base. La pista aérea convierte a Marambio en uno de los principales puntos logísticos argentinos en el continente blanco. Las jornadas comienzan temprano con una reunión general y las tareas se extienden prácticamente durante todo el día, condicionadas por el clima. En esta época del año, la luz solar apenas dura cuatro horas y media y muchas labores de mantenimiento deben realizarse pese a las condiciones extremas. “Hemos tenido sensaciones térmicas de menos 41 grados y tuvimos que salir igual a realizar actividades. Los mates se congelan, pero hay que estar presentes”, relató una de las integrantes de la dotación. La actividad física se transformó en una herramienta fundamental para afrontar el aislamiento. El gimnasio es uno de los espacios más concurridos y las rutinas deportivas forman parte de la estrategia para preservar la salud física y emocional. “Mantenemos la mente ocupada, que es algo muy importante en un lugar como este. La actividad física ayuda a mantener la moral y la salud de todos”, señalaron. La identidad cultural también ocupa un lugar importante. Las peñas folclóricas, la música y las comidas típicas permiten acercarse a los recuerdos y las raíces. “Uno trata de hacer cosas que nos acerquen a nuestra infancia, para no olvidarnos de dónde venimos”, expresaron. En la base se escuchan chamamé y folklore, y hasta se organizan cuerpos de baile para las celebraciones patrias. La religión también forma parte de la vida cotidiana. La capilla Nuestra Señora de Luján funciona como un espacio de encuentro para quienes desean participar de las celebraciones litúrgicas y recibir la Eucaristía. Otro aspecto singular es la producción de verduras frescas mediante un sistema hidropónico desarrollado junto al INTA y el Comando Conjunto Antártico. Gracias a este proyecto, en Marambio se consumen lechuga, rúcula y otros vegetales cultivados en pleno continente blanco. El fútbol tampoco falta. Gracias a una pantalla instalada en el comedor principal y a la conectividad de la base, los partidos de la Selección Argentina se viven como verdaderos acontecimientos. “Cuando juega Argentina nos reunimos todos frente a la pantalla gigante y se vive con muchísima expectativa”, contaron. Entre temperaturas extremas y miles de kilómetros de distancia de sus hogares, la pasión por la Scaloneta ayuda a construir una pequeña comunidad argentina en el fin del mundo.