miTDF · Ver nota completa

El túnel bajo el Estrecho de Magallanes volvió a instalarse en los titulares (pero está lejos de la realidad)

Critica Sur

11:00 | El ambicioso proyecto de Chile volvió a ser tendencia en redes y medios como si estuviera próximo a concretarse, pero la realidad es bastante más fría: no hay obras, financiamiento ni definiciones concretas para un túnel que sigue estando mucho más en los titulos que en una posibilidad real.

La idea de construir un túnel submarino que conecte el continente con Tierra del Fuego volvió a instalarse en medios argentinos y chilenos en las últimas semanas. Presentado en algunos casos como una solución “histórica” para la conectividad fueguina, el proyecto genera expectativas, pero también fuertes dudas sobre su viabilidad real.Detrás de los titulares existe una iniciativa concreta impulsada por el gobernador de la Región de Magallanes, Jorge Flies, quien propuso avanzar con un túnel bajo el Estrecho de Magallanes, en el sector de Primera Angostura, entre Punta Delgada y Bahía Azul, del lado chileno.La propuesta apunta a reemplazar el actual sistema de barcazas que conecta el continente con la isla de Tierra del Fuego, un cruce de unos 3,7 kilómetros que suele verse afectado por condiciones climáticas adversas. Según la iniciativa, la obra permitiría mejorar la conectividad regional, agilizar el tránsito y fortalecer el comercio y el turismo en el extremo sur.Sin embargo, más allá del impacto mediático, el proyecto todavía está lejos de convertirse en una obra concreta y de concretarse, se ejecutaria del lado chileno, con lo cual para los argentinos siempre sería obligatorio el paso por Chile. Actualmente no existe licitación, financiamiento aprobado, cronograma de ejecución ni acuerdo binacional formal entre Argentina y Chile. Lo que sí hay son anuncios políticos, estimaciones preliminares y estudios de prefactibilidad en evaluación. Incluso las cifras económicas muestran la magnitud del desafío. Los cálculos que circulan ubican el costo de la obra en torno a los 1.500 millones de dólares, mientras que los estudios iniciales de factibilidad demandarían inversiones cercanas a los 100 millones.En paralelo, especialistas noruegos vinculados a proyectos de túneles submarinos señalaron que la iniciativa sería técnicamente viable. Noruega cuenta con amplia experiencia en este tipo de infraestructura y representantes de la Norwegian Tunnelling Network visitaron la región para analizar el proyecto.Pero que una obra sea técnicamente posible no implica necesariamente que resulte económica o políticamente prioritaria.Uno de los principales interrogantes gira en torno a la relación entre costo e impacto real. A diferencia de otros corredores internacionales de alto tránsito, la demanda poblacional y logística de la zona austral es mucho menor, mientras que el actual sistema de ferries —aunque limitado— continúa operativo.Además, varios de los artículos que circularon en Argentina presentan el proyecto como una vía para dejar de depender del paso por territorio chileno para llegar a Tierra del Fuego. Sin embargo, la iniciativa conocida hasta ahora no resolvería ese problema estructural.El túnel proyectado se desarrollaría íntegramente en territorio chileno y conectaría sectores chilenos de Tierra del Fuego con el continente. Es decir, los vehículos argentinos igualmente deberían atravesar Chile para llegar por vía terrestre a la provincia del lado argentino.En ese contexto, algunos análisis plantean que el verdadero trasfondo del proyecto es estratégico. El Estrecho de Magallanes continúa siendo una zona clave para la logística, el comercio marítimo y la proyección antártica, en momentos en que tanto Chile como otros actores internacionales incrementan inversiones e interés en el extremo sur.Por ahora, el túnel submarino aparece más como una visión de integración austral a largo plazo que como una obra próxima a ejecutarse. La idea existe del lado chileno, tiene respaldo político regional y sustento técnico preliminar, pero todavía enfrenta enormes desafíos financieros, diplomáticos y de prioridad estatal antes de transformarse en realidad. La vieja promesa del “cruce por aguas argentinas”La idea de una conexión completamente argentina entre Tierra del Fuego y el continente tampoco es nueva. A lo largo de los años, distintos proyectos de “cruce por aguas argentinas” llegaron incluso al Congreso Nacional, donde en 2012 se aprobó la Ley 26.776 que declaró como política de Estado la integración física entre Santa Cruz y la isla fueguina.Con el paso del tiempo hubo anuncios, fideicomisos, pedidos de informes legislativos y hasta estudios de prefactibilidad impulsados por organismos nacionales. En 2022, la Administración General de Puertos presentó públicamente análisis técnicos, ambientales y económicos que consideraban viable una conexión marítima entre Punta Loyola y el sur de Bahía San Sebastián.Sin embargo, pese a años de discusiones y avances administrativos, el proyecto nunca logró traducirse en obras concretas. Por eso, mientras el nuevo túnel submarino impulsado desde Chile vuelve a instalarse en los titulares, en Tierra del Fuego también reaparece inevitablemente el recuerdo de otras grandes promesas de conectividad que quedaron a mitad de camino.